#Chile. Tiempos turbulentos

Publicado en La Tercera

La clase política atraviesa tiempos turbulentos. Una serie de hechos que han ocurrido en los últimos meses han remecido la notable estabilidad de las últimas décadas. El diseño y la tramitación de las reformas estructurales, los atentados terroristas y el caso Penta son algunos ejemplos de eventos que han polarizado a las dos grandes coaliciones. En estos tres hechos, la posición política entre la Alianza y la Nueva Mayoría ha sido para todos efectos prácticos, opuesto. La enemistad entre las dos coaliciones incluso ha llegado a gotear hacia sus interiores. La detención del ex alcalde Labbé y los dichos del embajador Contreras han dividido a sus partidos miembros. La reacción ante ambas situaciones desnuda la brutal discordia que existe entre partidos que comparten domicilios políticos.

Algunos dirán que la polarización entre las coaliciones ya es una tradición y que la división dentro de ellas es un fenómeno natural. Puede ser. Pero por muy normal que sea, no significa que constituya una costumbre positiva o deseable para la democracia. La ruta que transitaron los países desarrollados sugiere que es necesario que las coaliciones estén dispuestas a cooperar entre ellas y que los partidos miembros estén dispuestos a dialogar entre sí. Todo indica que eso no sucede en nuestro país. Es peor, hay evidencia que sugiere que la polarización y división que se observa en la clase política se refleja en la ciudadanía. La última encuesta MORI-CERC muestra que existen dos Chiles, uno que vota y aprueba, y otro que no vota y no aprueba.

La clase política es la responsable. Quienes han gobernado el país desde la transición no han trabajado lo suficientemente duro para mejorar la calidad de la democracia. Si algo han hecho es estancarla. Tanto la Alianza como la Nueva Mayoría cargan con esa cruz. Ahora bien, como siempre, la solución al problema depende —en buena parte— del oficialismo. Mejorar la calidad de la democracia debe ser impulsada por el Poder Ejecutivo. Y este gobierno, al parecer, no se ha percatado de aquello. Se ha cegado en llevar a cabo su programa de gobierno al pie de la letra. Esto no sólo ha aportado a la turbulencia, además le ha significado problemas propios. Si en algo coinciden las encuestas, es en una caída lenta pero constante de la aprobación presidencial.

El problema no se detiene allí, se proyecta hacia el futuro. No hay un recambio político en el oficialismo. La llamada segunda generación de la Concertación —Lagos Weber, Orrego, Rincón, Rossi, Tohá, entre otros— brilla por su ausencia. Si no fuera por las particularidades de sus cargos públicos, difícilmente tendrían tribuna. Si bien han mostrado anhelos de poder (al competir en elecciones), no han logrado imponer su liderazgo. En la batería de encuestas que se han publicado desde marzo, ninguno de estos servidores públicos ha figurado como una potencial carta presidencial para su coalición. Es prácticamente un hecho que la segunda generación no tiene la ambición electoral que tuvieron sus predecesores, y que difícilmente desarrollaran ese instinto en los próximos años.

En este escenario, parece perfectamente aplicable la Ley de Lavoisier: nada se pierde, todo se transforma. Que no exista un recambio en la Nueva Mayoría no significa que no exista un recambio en la centroizquierda. A pesar del deseo de algunos, Enríquez-Ominami y Velasco se han consolidado como los principales referentes del sector. El ex diputado y el ex ministro han logrado posicionarse como los dos políticos con más futuro de la centroizquierda. La última encuesta MORI-CERC muestra a Enríquez-Ominami con un 18% de apoyo, y a Velasco con un 11% de apoyo (seguidos por Vallejo, con un magro 5% de apoyo). El caso de Velasco es especialmente notable, dado que incluso tras el escándalo del caso Penta su nombre sigue en lo alto de la tabla.

La fuerte dependencia del gobierno al capital político de la presidenta y la notoria obsesión de la coalición oficialista por llevar a cabo el programa de gobierno han aportado a la turbulencia. Los hechos políticos que siempre han sacado ronchas ahora están siendo acompañados por temas que normalmente no son controversiales. Esto constata el delicado estado de salud de la democracia. El principal perjudicado en este clima de crispación política es la coalición oficialista. Puede que aún sea temprano para pronosticar que quienes llevan la delantera ahora -Enríquez-Ominami y Velasco permanecerán arriba hasta la próxima elección presidencia-l. Pero todo indica que se mantendrá el rechazo a los partidos tradicionales de la centroizquierda y que los llamados a ocupar el poder no estarán a la altura del desafío.

#Chile. La ruta de Velasco

Publicado en La Tercera

El caso Penta cambia todo para Velasco. La imputación que sugiere que habría emitido boletas truchas para recibir aportes monetarios prohibidas por la ley de financiamiento electoral –sumado al retardo del Servicio de Impuestos Internos para pronunciarse y la mediática operación de la Fiscalía para allanar su domicilio particular- deja una mancha difícil de borrar en su historial. Irrelevante de su responsabilidad en el asunto, el daño ya está hecho. Si finalmente es declarado culpable, su carrera política habrá llegado a su fin. Si en cambio es absuelto, su asociación con el caso retumbará en el inconsciente colectivo por algún tiempo.

La consecuencia más inmediata del caso Penta es una hipoteca transitoria a su candidatura presidencial. Luego de predicar a diestra y siniestra en contra de las malas prácticas, resulta -por lo bajo- irónico haber sido asociado con operaciones ilícitas. Es un doble estándar que ya ha acabado con la carrera de varios políticos en el pasado. Por eso, mientras la investigación de la Fiscalía se lleve a cabo, será extremadamente complicado limpiar su imagen. Velasco tendrá que esperar con paciencia la resolución de la justicia para retomar la senda que lo llevó a ser uno de los políticos mejor evaluados del país.

Los principales beneficiados del caso Penta son quienes han sido destinatarios indirectos y blancos permanentes de las opiniones y críticas de Velasco, principalmente el gobierno y los partidos políticos de la coalición oficialista. Por una parte, su salida de circulación significa un alto momentáneo a los juicios críticos a la gestión de Bachelet, en un momento en que se tramitan reformas estructurales. Por otra parte, las esquirlas del caso Penta le dan un respiro a los partidos que buscan neutralizar la amenaza electoral de Velasco, en un momento en que varias encuestas sugieren que existe un vacío de poder entre los partidos de gobierno.

Si Velasco finalmente logra comprobar su inocencia –es decir, que no recibió aportes de Penta por fuera de la ley–, podrá retomar su campaña. Sin embargo, habrán ocurrido al menos dos hechos políticos que significativamente cambian sus prospectivas electorales. Ambos hechos sugieren que tendrá que cambiar su estrategia. El primero se refiere a su imagen frente a la gente. Las acusaciones de haber caído en las malas prácticas inevitablemente se reflejarán negativamente en las encuestas. El segundo hecho se refiere a su relación con la coalición oficialista. Se complejiza la opción de ser nominado por un partido oficialista.

El caso Penta es un punto de inflexión en la carrera de Velasco. En el escenario en que es absuelto de toda irregularidad, puede usar la experiencia como un ejemplo práctico de cómo operan las malas prácticas en el país. Pero lo anterior también implica abandonar la opción de competir en las primarias de la coalición oficialista. Si bien es difícil prever que sea nominado por los partidos que han fomentado su linchamiento público, también es difícil imaginar que el mismo Velasco se quisiera asociar con ellos. Si todo se resuelve a su favor, lo más lógico es que busque seguir una ruta donde las malas prácticas sean el principal insumo para una candidatura independiente.

#Brasil. Los escenarios de cara a la elección presidencial

La carrera presidencial en Brasil tiene a dos mujeres como favoritas para conducir al país por los próximos cuatro años. Como telón de fondo, el Partido de los Trabajadores (PT) se juega su continuidad en el poder amenazado por candidaturas que proponen un refresco en la conducción del Estado, cuestión que de tener eco en la ciudadanía podría ser determinante en la elección.

¿Cómo llegan los candidatos a las presidenciales? Las cifras muestran que la adhesión a la abanderada oficialista, Dilma Rousseff (PT) ha sido oscilante, sin embargo no ha dejado de mantenerla al tope de la carrera presidencial.

Si, bien Rousseff registró una caída en la intención de voto tras la arremetida de Marina Silva (Partido Socialista Brasileiro, PSB), en la recta final de la elección la candidata-presidenta ha vuelto a liderar los sondeos de opinión pública. De acuerdo a la proyección de Tresquintos, Rousseff obtendría entre un entre 39,1% y 49,6% de los votos.

Tras la muerte de Eduardo Campos, Marina Silva (PSB) irrumpió en la carrera presidencial con fuerza. Los datos de Tresquintos muestran que el impulso de la candidata ecologista comenzó a decaer y al final de la carrera electoral ocupa el segundo lugar con una leve tendencia a la baja, por lo que su votación alcanzaría entre un 27,7% y 37,1%.

Finalmente, el tercer actor de importancia en la contienda electoral, Aécio Neves (Partido da Social Democracia Brasileira, PSDB) permanece estable en el tercer lugar con una votación que rondaría entre el 16,4% y 24,8% de los sufragios.

Si bien, hay varios elementos que no fueron capturados por los últimos sondeos de opinión pública, los factores de análisis disponibles hoy permiten proyectar a lo menos tres escenarios: (1) ninguno de los candidatos a la presidencia logra más del 50% de los votos en los comicios del próximo domingo forzando a un ballotage; (2) Dima Rousseff logra la mayor cantidad de votos, mientras que Marina Silva y Aécio Neves disputan un lugar en segunda la vuelta; (3) la presidencia de Brasil se define en primera vuelta, con altas probabilidades de que Dilma Rousseff sea reelecta.

El primer escenario ratificaría la más reciente proyección de Tresquintos (Pronóstico Electoral: #3), que muestra una clara ventaja de Rousseff (44,4%) en las encuestas. La intensa actividad de campaña de las últimas semanas encabezada por el ex mandatario, Luis Inácio Lula da Silva, ha dado sus frutos, sin embargo no sería suficiente para lograr una victoria del oficialismo en primera vuelta.

Con Dilma instalada en segunda vuelta, la gran interrogante es quién acompañará a la candidata oficialista en el ballotage del 26 de octubre. Hasta el minuto, la propuesta de Aécio Neves (PSDB) no ha logrado encantar del todo a los votantes, ni siquiera en el Estado de Minas Gerais donde Neves fue gobernador entre 2003 y 2010. Tampoco el apoyo del ex mandatario, Fernando Henrique Cardozo, a la candidatura de Neves tuvo el efecto esperado.

En tanto, Marina Silva, ha interpelado a Rousseff durante los debates presidenciales criticando la administración de los servicios del Estado y la corrupción en empresas públicas. La respuesta oficialista para frenar el alza de Silva se ha centrado en cuestionar sus propuestas de campaña y su capacidad para gobernar. Adicionalmente, en el último tramo de la campaña, la militancia de Silva en tres diferentes partidos políticos (PT, Partido Verde, PSB) ha sido un nuevo flanco de ataques.

El efecto que estos elementos puedan tener en la intención de voto no fue capturado por los últimos sondeos, por lo que no sería extraño que Silva obtenga un menor porcentaje de votos de lo que se espera el día de la elección. Si bien Silva asoma como la más probable contendora de Rousseff en el ballotage, la tendencia podría tener un vuelco inesperado este domingo.

El tercer escenario plantea la posibilidad de una victoria oficialista en primera vuelta. Aquí, la permanencia del PT por los próximos cuatro años asoma como el elemento que inclinaría la balanza en favor de Rousseff.

El PT tiene un fuerte arraigo en varios sectores de la población, sobre todo en las capas bajas de la sociedad. Desde 2002, el partido oficialista ha impulsado una serie de políticas públicas tendientes a disminuir la pobreza en el país, cuestión que ha beneficiado a millones de brasileños que hoy respaldan con fuerza al gobierno.

La incertidumbre sobre un posible recorte de los planes sociales en un gobierno distinto al encabezado por el PT durante los últimos 12 años, podría ser clave y asegurar la reelección de Rousseff y de paso la continuidad del proyecto político de PT.

El tiempo de los pronósticos llegó a su fin. Hoy es hora que los ciudadanos decidan el futuro político de Brasil.

#Brasil. Pronóstico Electoral: #3 (con Datafolha)

Resultado:

Rousseff=44,4%; Neves=21,2%; Silva=31,5%; otros=2,9%

Pronóstico:

Pronostico - 20141002d

Simulación:

Simulacion - 20141002d

Comentario:

  • Nuevas encuestas: Ipobe (fecha: 29-09-2014), Datafolha (fecha: 02-10-2014).
  • Dilma Rousseff (Partido dos Trabalhadores) se mantiene en el primer lugar, sin novedades. Estimamos que podría obtener entre 39,1% y 49,6% de los votos.
  • Marina Silva (Partido Socialista Brasileiro) se mantiene en el segundo lugar, pero sigue una leve tendencia a la baja. Estimamos que podría obtener entre 27,7% y 37,1% de los votos.
  • Aécio Neves (Partido da Social Democracia Brasileira) permanece estable en el tercer lugar. Estimamos que podría obtener entre 16,4% y 24,8% de los votos.
  • Otros candidatos no suman una votación significativa. Estimamos que la sumatoria de su votación podría estar entre 1,0% y 4,2% de los votos.
  • Nota: el ‘Resultado’ muestra el resultado si la elección fuera hoy; ‘Pronóstico’ y ‘Simulación’ muestran el resultado el día de la elección.
  • Nota: incluimos todas las encuestas de Datafolha.

#Brasil. La estrategia oficialista para evitar el ballotage

En la recta final de la carrera presidencial, las sonrisas volvieron a aparecer en el Partido de los Trabajadores (PT). Tras varias semanas de inquietud, la candidata-presidenta Dilma Rousseff logró nuevamente ponerse a la cabeza de las encuestas, justo antes del cierre de campaña.

De acuerdo a las últimas proyecciones entregadas por Tresquintos (#Brasil. Pronóstico Electoral: #2), Rousseff ha experimentado un alza en la intención de votos y podría obtener entre 39,1% y 49,6% de los sufragios. Por el contrario, Marina Silva (Partido Socialista Brasileiro, PSB) se mantiene en el segundo lugar, pero con tendencia a la baja que podría ubicar su votación el próximo domingo entre 27,7% y 37,1%.

Tras la exitosa irrupción de Marina Silva en la contienda electoral, las alarmas se encendieron en el oficialismo, el que ha desplegado todos sus esfuerzos para incrementar la campaña en favor de la presidenta. Los minutos en televisión, el trabajo en terreno y el factor Lula asoman como los elementos claves para entender el nuevo despegue de Rousseff en los sondeos de opinión pública.

Definitivamente la cancha no está pareja en lo que a campaña televisiva se refiere. El PT cuenta con más de 11 minutos de televisión para mostrar sus logros y propuestas. En tanto, PSB no alcanza a sumar 3 minutos. Una situación que debería cambiar en una eventual segunda vuelta, en la que los candidatos finalistas contarían con una cantidad igualitaria de minutos en televisión.

Pero la pantalla no es todo. En las últimas semanas el PT ha desplegado un intenso movimiento para convencer a nuevos votantes. La enorme maquinaria del PT es un factor determinante para efectos de campaña. Los 12 años en el poder han dado al partido oficialista un profundo conocimiento del comportamiento electoral y su estructura le ha permitido llegar con el mensaje de campaña a todos los rincones de Brasil.

En este plano, el oficialismo ha echado mano a uno de los mayores capitales políticos: la figura de Luiz Inácio Lula da Silva. El ex presidente ha hecho gala de su conocida oratoria y carisma para estimular el voto en favor de Dilma y contra Marina Silva. Lula aún ejerce una gran influencia en varios sectores de la población debido a su trayectoria como líder sindical y la posterior obra de su gobierno durante dos períodos.

Lula fue un factor determinante en la elección de Dilma Rousseff cuatro años atrás, cuando la calificó como su heredera. Hoy, con los números en contra no dudó en jugarse su capital político para sustentar el proyecto impulsado por el PT.

La gran pregunta es si los esfuerzos del oficialismo serán suficientes para evitar un ballotage fijado para el 26 de octubre, un escenario que podría tener una cancha más pareja para la exposición pública de los candidatos.

#Brasil. Pronóstico Electoral: #3

Resultado:

Rousseff=44,3%; Neves=21,1%; Silva=32,1%; otros=2,5%

Pronóstico:

Pronostico - 20141002

Simulación:

Simulacion - 20141002

Comentario:

  • Nuevas encuestas: Ipobe (fecha: 29-09-2014).
  • Dilma Rousseff (Partido dos Trabalhadores) se mantiene en el primer lugar, sin novedades. Estimamos que podría obtener entre 39,1% y 49,6% de los votos.
  • Marina Silva (Partido Socialista Brasileiro) se mantiene en el segundo lugar, pero sigue una leve tendencia a la baja. Estimamos que podría obtener entre 27,7% y 37,1% de los votos.
  • Aécio Neves (Partido da Social Democracia Brasileira) permanece estable en el tercer lugar. Estimamos que podría obtener entre 16,4% y 24,8% de los votos.
  • Otros candidatos no suman una votación significativa. Estimamos que la sumatoria de su votación podría estar entre 1,0% y 4,2% de los votos.
  • Nota: el ‘Resultado’ muestra el resultado si la elección fuera hoy; ‘Pronóstico’ y ‘Simulación’ muestran el resultado el día de la elección.

#Brasil. Pronóstico Electoral: #2

Resultado:

Rousseff=43,8%; Neves=20,9%; Silva=32,7%; otros=2,6%

Pronóstico:

Pronostico - 20140930

Simulación:

Simulacion - 20140930

Comentario:

  • Nuevas encuestas: MDA (fecha: 28-09-2014), Vox Populi (fecha: 28-09-2014).
  • Dilma Rousseff (Partido dos Trabalhadores) se mantiene en el primer lugar, sin novedades. Estimamos que podría obtener entre 39,1% y 49,6% de los votos.
  • Marina Silva (Partido Socialista Brasileiro) se mantiene en el segundo lugar, pero sigue una leve tendencia a la baja. Estimamos que podría obtener entre 27,7% y 37,1% de los votos.
  • Aécio Neves (Partido da Social Democracia Brasileira) permanece estable en el tercer lugar. Estimamos que podría obtener entre 16,4% y 24,8% de los votos.
  • Otros candidatos no suman una votación significativa. Estimamos que la sumatoria de su votación podría estar entre 1,0% y 4,2% de los votos.
  • Nota: el ‘Resultado’ muestra el resultado si la elección fuera hoy; ‘Pronóstico’ y ‘Simulación’ muestran el resultado el día de la elección.

#Brasil. Pronóstico Electoral: #1

Resultado:

Rousseff=43,3%; Neves=20,5%; Silva=33,6%; otros=2,7%

Pronóstico:

Pronostico - 20140929

Simulación:

Simulacion - 20140929

Comentario:

  • Encuestadoras: Ibope, MDA, Sensus, Vox Populi.
  • Dilma Rousseff (Partido dos Trabalhadores) se mantiene en el primer lugar, con una leve tendencia al alza. Estimamos que podría obtener entre 37,7% y 47,9% de los votos.
  • Marina Silva (Partido Socialista Brasileiro) se mantiene en el segundo lugar, pero sigue una tendencia a la baja. Estimamos que podría obtener entre 28,9% y 38,8% de los votos.
  • Aécio Neves (Partido da Social Democracia Brasileira) permanece en el tercer lugar. Estimamos que podría obtener entre 16,6% y 24,7% de los votos.
  • Otros candidatos no suman una votación significativa. Estimamos que la sumatoria de su votación podría estar entre 1,12% y 4,5% de los votos.
  • Nota: el ‘Resultado’ muestra el resultado si la elección fuera hoy; ‘Pronóstico’ y ‘Simulación’ muestran el resultado el día de la elección.

#Brasil. Pronóstico Presidencial 2014: Caveat Emptor

Algunas aclaraciones sobre lo que el pronóstico presidencial 2014 no es y sobre lo que el pronóstico presidencial 2014 sí es:

  1. Esto no es un pronóstico electoral tradicional. El objetivo central de un pronóstico tradicional sería acertar al resultado de la elección presidencial.
  2. Esto es un pronóstico electoral experimental. El objetivo central de este pronóstico experimental es acertar al valor real de la opinión pública.
  3. Suponemos que hay una alta correlación entre el resultado de una elección presidencial y el valor real de la opinión pública.
  4. Entendemos que el promedio de las encuestas que tienen sesgos no resuelven en el valor real de la opinión pública.
  5. Entendemos que si se calibran las encuestas que tienen sesgos, su promedio sí resuelve en el valor real de la opinión pública.
  6. Tratamos de maximizar la intensidad y significancia de la correlación, mediante la calibración de encuestas de acuerdo a valores predeterminados y variables especificas.
  7. El modelo está construido de tal forma que no puede entregar un pronóstico menos acertado que la peor encuesta y no puede entregar un pronóstico más acertado que la mejor encuesta.
  8. No somos adivinos. Si las encuestas arrojan pronósticos malos, es probable que nosotros lo repliquemos.
  9. En éste artículo se puede leer más sobre el método que usamos para acertar al valor real de la opinión pública (ver aquí).
  10. En éste artículo se puede leer más sobre lo que anticipamos serán los resultados del pronóstico (ver aquí).

#Brasil. Más preguntas que respuestas

Una de las cosas intrínsecas a hacer pronósticos electorales es que al final se puede comparar el pronóstico con el resultado de la elección. Hay solo dos resultados posibles: o se acierta, o no se acierta. Acertar es estar dentro del intervalo de confianza del pronóstico; no acertar es no estar dentro del intervalo de confianza del pronóstico.

Como se ha repetido en varios artículos de este sitio, Tresquintos está más orientado a métodos que a resultados. Nos interesa más el método que el resultado. Naturalmente, lo óptimo sería triunfar en ambas dimensiones, pero no siempre se puede. Sobre todo cuando el experimento es en tiempo real, y hay muchas variables intervinientes.

De cualquier forma, y como en cualquier experimento, anticipamos que el verdadero proceso de aprendizaje vendrá después de comparar el resultado de la elección con el pronóstico. En ese momento, anticipamos que habrá más preguntas que respuestas. Por eso, el verdadero aporte del pronóstico, será responder esas preguntas. Abajo adelantamos algunas de ellas:

  1. ¿Fue acertado el pronóstico?
  2. ¿En qué falló el pronóstico?
  3. ¿Cómo se comportaron las encuestas nacionales?
  4. ¿Cómo se comportaron las encuestas locales?
  5. ¿Cómo votaron los indecisos?
  6. ¿Cuál fue el efecto del voto en blanco?
  7. ¿Estuvieron acertadas las prioridades a priori?
  8. ¿A qué velocidad se desintegraron las encuestas?