Tag Archives: Jaime Mañalich

Cambio de Gabinete: ¿Cuándo y Quiénes?

Previo a la publicación de la encuesta Adimark (Mayo 2011) publiqué un artículo donde especulé sobre las repercusiones que tendría el sondeo sobre el gobierno. Allí expliqué que el cambio de gabinete era condicional del porcentaje de apoyo de la encuesta. Sostuve que si obtenía más de 40 puntos un cambio de gabinete no era necesario; sí obtenía entre 40 y 35 puntos tendría que hacer un cambio sectorial; y si obtenía menos de 40 puntos tendría que hacer un cambio político.

Obtuvo 36.

Sigo pensando que el cambio de gabinete es necesario. ¿Cuándo? Piñera tiene 2 opciones, ambas con ventajas y desventajas.

  1. Lo antes posible. Frente a la encuesta de Mayo, es obvio que algo no anda bien en el gobierno, y todos lo saben. El sostenido declive no es sorpresa y no es difícil identificar dónde esta el problema. En mi artículo pasado sostuve que es un problema político pero solucionable de forma sectorial. Contrario a la escéptica actitud con el cual el gobierno ha evitado referirse a las encuestas vocería (“no se gobierna mirando encuestas”), acusar recibo de la voz del pueblo le vendría hacer bien. Una pronta solución podría convencer a la gente que Piñera entiende el problema. En este sentido, postergar un cambio de gabinete podría ahondar la sensación de que Piñera no está en contacto con realidad del país. Inevitablemente se reflejaría en las próximas encuestas, llevando a Piñera a un nuevo récord en las encuestas.
  2. Después de la encuesta CEP de Junio-Julio. La tendencia en la opinión pública no va cambiar radicalmente. Sobre todo de un mes a otro. Los resultados presentados por Adimark son reflejo de la variación mensual, y están altamente correlacionados con los resultados de otras encuestas. La encuesta CEP confirmará el débil momento del gobierno. Tomar la decisión de rotar ministros del gabinete después de la encuesta CEP sin duda robustecería la opinión conformada tras los resultados de Adimark. Pero, decidir qué ministros cambiar no es una decisión que se debe hacer mirando el pulso público. Por el contario, Piñera sólo lograra revertir la tendencia si logra solucionar problemas de fondo que solo el puede identificar.

Me tiendo a inclinar por la primera opción. Piñera sabe donde le aprieta el zapato. No necesita esperar otra encuesta para confirmar que las piezas que no están funcionando no están funcionando. Ahora bien, más importante de cuándo se tome la decisión, es qué decisión tomar. En lo que sigue me refiero a tres opciones que tiene Piñera para efectuar el cambio de gabinete.

  1. Un cambio político. Lo que no esta funcionando en el gobierno es el manejo político. La inexperiencia de no gobernar le esta pasando la cuenta. La inhabilidad de Piñera para alinear a los partidos de su coalición (donde las zancaídas entre power players de la Alianza han significativamente reducido la capacidad de gobernar), ha impedido que el gobierno conecte su programa político con el programa político de las élites de los partidos. Esto ha impedido a Piñera y su equipo cercano (segundo piso) tomar decisiones que cuentan con respaldo transversal de la coalición.También ha estrechado la distancia de negociación entre la Alianza y la Concertación, ahondando la incapacidad del gobierno para alcanzar acuerdos. Una solución a este problema es reemplazar los ministros que hasta ahora han tomado las decisiones políticas del gobierno, Rodrigo Hinzpeter, Ena von Baer y Cristián Larroulet.
  2. Un cambio sectorial. Mientras un cambio político ayudaría a reorganizar la estrategia del gobierno, no solucionaría problemas inmediatos. El efecto de tener un mal manejo político se ha manifestado en malas decisiones (completamente evitables) en ciertos sectores de la administración pública. Esto tiene un efecto directo en la evaluación del jefe de cada cartera. Por ejemplo, la sensacional discusión pública por el post-natal terminó afectando a la Ministra de la Comisión Nacional de la Mujer, Carolina Schmidt; HidroAysén le paso la cuenta a la ministra de la Comisión Nacional de Medio Ambiente, María Ignacia Benítez; las marchas de estudiantes y apoderados forzaron la estrepitosa caída del ministro de Educación, Joaquín Lavín. Estos ministros, junto a otros que han sido incapaces de entregar resultados concretos (entre ellos Hernán de Solminihac de Obras Públicas y Jaime Mañalich de Salud) son opciones claras para dejar La Moneda. Un cambio en uno o más de estos sectores apuntaría a neutralizar — al menos momentáneamente — la critica de grupos organizados en contra de la estructura burocrática del gobierno.
  3. Enroque ministerial. La naturaleza política del problema de Piñera es un reflejo de la mala estrategia política del gobierno, no de la capacidad individual de los ministros. Sin duda que los ministros son profesionales capaces de llevar a cabo las tareas que se le han encomendado. Por eso (y compromisos personales del presidente con ciertos ministros (Andrés Allamand y Evelyn Matthei), Piñera podría apuntar decidir rotar a ministros entre carteras, de forma de no afectar el balance de poder dentro de La Moneda. Por ejemplo, Allamand podría enrocar con Hinzpeter (defensa por interior).

En conclusión, el cambio de gabinete es necesario y mientras antes suceda mejor. Creo que el mejor tipo de cambio de gabinete sería uno donde Piñera reemplace ministros sectoriales por caras frescas que vienen del mundo de lo partidos (no el mundo empresarial). Reciclar caras viejas o traer a gente del poder legislativo (podría llegar el primo del Presidente, el Senador UDI Andrés Chadwick a vocería), solo reforzaría la endogamia política del cual todos los chilenos estan manifiestamente hartos. En cambio, al reemplazar ministros sectoriales Piñera podría reservar el cambio de ministros políticos para una potencial baja en la CEP. Si Piñera cambia a los ministros políticos ahora, y sigue cayendo en encuestas, no tendrá excusas que dar.

¿Cambio de Gabinete?

Todos los dardos apuntan a un bajo índice de apoyo a Piñera en la encuesta Adimark de Mayo 2011. Tras 3 meses de un bajo apoyo en las encuestas, no hay duda que la contingencia esta afectando de sobremanera al gobierno. Esto no es más que un reflejo de la inhabilidad de La Moneda para producir resultados visibles. Por eso, el efecto de la encuesta de Mayo (2011) podría cambiar drásticamente el curso del gobierno.
 
Mi vaticinio es que podría haber un cambio de gabinete. Esta predicción está hecha en base a que hay ciertos ministros que no pueden salir del gabinete:
 
  • Andrés Allamand (entró a Defensa desde el Senado con un compromiso de seguir hasta el final del gobierno), Evelyn Matthei (entró a Trabajo desde el Senado con un compromiso de seguir hasta el final del gobierno), Laurence Golborne (tiene el nivel de aprobación más alto del gabinete), Joaquín Lavín (tiene el segundo nivel de aprobación más alto del gabinete), Felipe Larraín (es raro cambiar al ministro de Hacienda a mitad de gobierno), Alfredo Moreno (Relaciones Internacionales no es una cartera pólemica, y su cartera ha tenido la mejor aprobación sectorial en encuestas), José Antonio Galilea (Agricultura no es una cartera polemica), Felipe Kast (es protegido de la UDI), Felipe Bulnes (tiene una buena percepción en la opinión pública), Rodrigo Pérez (en Abril reemplazó a Magdalena Matte en Vivienda), Pedro Pablo Errázuriz (en Enero reemplazó a Felipe Morandé en Transporte).

Entre los ministros que quedan, podrían haber 2 tipos de cambio de gabinete, dependiendo del porcentaje de apoyo a Piñera en la encuesta:

  • Entre 35%-40%. La aprobación tendría continuidad en relación a meses pasados. En este caso Piñera tendría que la desición de reemplazar a los sectores de su gobierno que han estado bajo escrutinio público en los últimos meses. Aquí mi predicción es un cambio de gabinete sectorial. Podría salir María Ignacia Benítez de la Comisión Nacional de Medio Ambiente,  Carolina Schmidt del Servicio Nacional de la Mujer, Hernán de Solminihac de Obras Públicas o Jaime Mañalich de Salud.
  • Bajo 35%. La aprobación sería significativamente más baja en relación a meses pasados. En este caso Piñera tendría que tomar desiciones para reparar algo que un simple enroque de ciertos sectores de su gobierno no podría lograr. Aquí mi predicción es un cambio de gabinete político. Podría salir Rodrigo Hinzpeter de Interior, Cristian Larroulet de la Secretaría General de la Presidencia o Ena Von Baer de la Secretaría General de Gobierno.