Tag Archives: Jacqueline Van Rysselberghe

La Alianza va ganar en las comunas más importantes del país

Publicado en La Tercera

En cada elección municipal desde 1992 la Alianza y la Concertación compiten en las urnas por ser la coalición con más votos y más candidatos electos. Dado que antes solo se votaba directamente por concejales, hasta 2000 el ganador era la coalición que obtenía más votos. Pero desde la separación de la elección de alcaldes y concejales, desde 2004 el ganador es la coalición que cumple más de los siguientes 4 criterios: (1) obtener la mayoría relativa de votos para alcaldes, (2) elegir el mayor número de alcaldes, (3) obtener la mayoría relativa de votos para concejales, y (4) elegir el mayor número de concejales.

Bajo este estándar la Concertación es quien ganó las últimas dos elecciones. En 2004 ganó en los cuatro criterios y en 2008 ganó en tres de los cuatro criterios. Pero existe un quinto criterio que redime las derrotas de la Alianza y opaca las victorias de la Concertación: el número de alcaldes electos en las comunas más importantes del país. Pues si sólo miramos este quinto criterio, la Alianza sería la coalición ganadora en las últimas dos elecciones. Un hecho que no es menor, pues a diferencia de los otros cuatro criterios ganar en éste tiene un impacto mediático más profundo y efecto político más trascendente.

Las comunas más importantes del país son las comunas con más votantes. No solo son las que reciben más prensa durante el mes de campaña, también son el punto de referencia para elecciones sub-siguientes. Por un lado, son las comunas con más habitantes, por lo cual donde se invierten más recursos. Por la cobertura son donde las coaliciones eligen desplegar su propaganda. Por otro lado, son consideradas las comunas representativas de preferencias electorales, por lo cual se usan para medir el efecto de la propaganda. Un buen rendimiento en las municipales significa un buen rendimiento en las presidenciales.

Las comunas más importantes varían según la cantidad de votantes. En 2004 las comunas con más inscritos para votar fueron Valparaíso, Viña del Mar, La Florida, Maipú, Santiago, Las Condes, Puente Alto, Concepción, Antofagasta y Ñuñoa. En 2008 las con más inscritos para votar fueron Viña del Mar, Valparaíso, Maipú, La Florida, Las Condes, Puente Alto, Santiago, Antofagasta, Concepción y Ñuñoa. En 2012 las con más inscritos para votar serán Maipú, Puente Alto, Viña del Mar, La Florida, Valparaíso, Santiago, Antofagasta, Temuco, Las Condes y San Bernardo.

En 2004 la Alianza obtuvo una mayoría relativa de los votos, y eligió al alcalde en 6 de las 10 comunas: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Pablo Zalaquett (UDI) en La Florida, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes, Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Raúl Alcaíno (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación ganó en 3 de las 10: Aldo Cornejo (PDC) en Valparaíso y Alberto Undurraga (PDC) en Maipú. Además, ganó el candidato independiente Daniel Adaro en Antofagasta.

En 2008 la Alianza obtuvo una mayoría relativa de los votos, y eligió al alcalde en 7 de las 10 comunas: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Jorge Castro (UDI) en Valparaíso, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes, Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Pablo Zalaquett (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación ganó en 2 de las 10: Alberto Undurraga (PDC) en Maipú y Jorge Gajardo (PS) en La Florida. Además, ganó la candidata independiente Marcela Hernando en Antofagasta.

En 2012, la Alianza va ganar, por tercera vez consecutiva, en las comunas más importantes del país. Tiene probabilidades altas de re-elegir a sus titulares en Viña del Mar, Valparaíso, Las Condes y Santiago. Además, tiene probabilidades medio-altas de ganar en el caso excepcional de La Florida. La Concertación tiene probabilidades a su favor en Temuco y San Bernardo–comunas que entran al grupo por primera vez al grupo. Por su parte, Maipú y Puente Alto serán disputadas voto a voto. En Antofagasta la mayoría relativa de los votos favorecerá a la candidata independiente que va en la lista de la Concertación.

Viña del Mar y Las Condes son las comunas más seguras de la Alianza. Los alcaldes UDI sirven a sus respectivas comunas consecutivamente desde 1992. Ambos suman tres periodos como concejal y dos como alcalde. Mientras que De la Maza fue electo como sucesor de Joaquín Lavín (UDI), Reginato fue electa como reemplazante de Jorge Kaplan (PRSD). Ambos han incrementado año tras año su porcentaje de apoyo, hasta alcanzar casi 80% en la última elección. Los desafiantes, René Lues (PDC) y Santiago Albornoz (PDC), respectivamente, figuran con escaso apoyo en las pocas encuestas que se han publicado.

Valparaíso y Santiago también se inclinan a favor de la Alianza, pero con un grado de incertidumbre mayor. Tienen más cobertura mediática, por lo cual tienden a ver candidatos de peso pesado. Elecciones son más competitivas. En 2012 los titulares de ambas comunas estarán terminando su primer periodo. Estadísticamente están en el mejor momento para ser re-electos. Si bien ambos desafiantes, Hernán Pinto (PDC) y Carolina Tohá (PPD), recogen apoyo crucial como ex-alcalde y ex-diputada de sus respectivas comunas, es improbable que puedan derrocar a los titulares recién electos en 2008.

En La Florida las probabilidades también favorecen la Alianza. Jorge Gajardo (PS) sirvió los primeros dos años (2008-2010) antes de renunciar y entregarle el poder a Rodolfo Carter (UDI) para que sirviera los segundos dos años (2010-2012). La situación es similar a lo que sucedió en 85 comunas entre 1992 y 1996, donde alcaldes de la Alianza y la Concertación se dividieron los 4 años en partes iguales. En la elección de 1996, los alcaldes que sirvieron los segundos dos años tuvieron una tasa de re-elección de 63,3%, mientras que los alcaldes que sirvieron los primeros dos años tuvieron una tasa de re-elección de 29,4%.

La Concertación solo cuenta con opciones significativas de ganar en Temuco y San Bernardo. En Temuco las encuestas muestran que Francisco Huenchumilla (PDC) aventaja a Miguel Becker (RN). Tiene sentido, pues la historia juega a favor del partido del desafiante. En las 4 elecciones entre 1992-2008 hubo 4 alcaldes PDC. En 2008 Becker solo fue electo porque Huenchumilla no fue a la re-elección. En San Bernardo la tarea es más difícil. Leonardo Soto (PS) espera retirar a la alcalde novata Nora Cuevas (UDI). Si bien Cuevas cuenta con ventaja por ser la titular, su gestión ha estado en tela de juicio de los sanbernardinos.

Maipú y Puente Alto tendrán las elecciones más competitivas de la serie. En ambas comunas los alcaldes titulares se retiran, pero dejan a concejales de sus respectivos partidos como sucesores. En Maipú, Christian Vittori (PDC) espera reemplazar a Alberto Undurraga (PDC), si logra derrotar a Joaquín Lavín Jr. (RN), y en Puente Alto, Germán Codina (RN) espera reemplazar a Manuel José Ossandón (RN), si logra derrotar a Soledad Barría (PS). Encuestas en ambas comunas muestran que los candidatos no se logran diferenciar. A un mes de la elección, los 4 aspirantes obtienen alrededor de 25% de apoyo cada uno.

Antofagasta irremediablemente elegirá un alcalde independiente. Los 5 candidatos que buscan ser electos no militan en partidos. Si bien todos van patrocinados por una coalición, basta ver la autonomía que han tenido las últimas dos administraciones. Entre quienes buscan ser electos, está la titular Marcela Hernando. Es claramente quien convoca mayor apoyo, y probablemente quien gane la elección. En 2008 obtuvo 51% de los votos, 20 puntos más que el candidato de la Concertación y 40 puntos más que el de la Alianza. La competencia no ha mejorado desde entonces.

En conclusión, la Alianza probablemente obtendrá entre 5 y 6 comunas, la Concertación probablemente obtendrá entre 2 y 3 comunas, y los independientes obtendrán 1 comuna. Si bien la Alianza podría obtener menos comunas que en 2004 y 2008, se debe a la entrada de 2 nuevas comunas. Si se fijara el criterio de 2008 para 2012 (incluyendo a Ñuñoa y Concepción), la Alianza probablemente obtendría entre 7 y 9 comunas. Naturalmente existen factores que juegan a favor y en contra del pronóstico, pero un hecho es que en la elección municipal de 2012 la Alianza va ganar en las comunas más importantes del país.

Ganadores y perdedores para la Municipal 2012

Publicado en El Mostrador

Minutos antes del noticiero central de la noche de la elección municipal (28 de octubre) de 2012 las élites de la Alianza y la Concertación saldrán a declarar victoria simultáneamente. Es una tradición política que se repite en todas las elecciones municipales desde 1992. Aunque suene contraintuitivo, es lógico. Pues las coaliciones no compiten en una dimensión única, compiten en cinco dimensiones distintas:

  1. El porcentaje de votos en alcaldes
  2. El número de alcaldes electos
  3. El porcentaje de votos en concejales
  4. El número de concejales electos
  5. El número de triunfos de alcaldes en las 10 comunas emblemáticas

Dado que el día de la elección las élites tienen una buena idea de sus resultados en cada una de las cinco dimensiones, eligen exagerar la importancia de aquellas donde tienen altas probabilidades de ganar. En ese sentido, fijan el estándar de su victoria desde adentro ex-post. Lo importante, entonces, es fijar el estándar desde afuera ex-ante. Con esta finalidad, surge la pregunta: ¿quién va ganar en cada una de las cinco dimensiones?

Si presumimos que los votantes tienen preferencias relativamente estables, podemos anticipar que los resultados serán similares a elecciones anteriores, salvo algunas distorsiones que introducen nuevas leyes electorales y factores contingentes. Por un lado, nuevas leyes electorales cambian los incentivos estructurales. Pero por otro lado, los factores contingentes cambian los incentivos variables. La mezcla es lo que inclina el balance de resultados.

Ahora bien, nuevas leyes electorales y factores contingentes solo son relevantes para inclinar el balance de resultados si están cargados con un sesgo. Ergo, la única ley electoral nueva (inscripción automática con voto voluntario), será–pese a lo que advierten algunos expertos–irrelevante, pues distorsiona a todos por igual. No hay una coalición que obtendrá beneficios significativamente mayores a costo de otra coalición por el simple hecho de la nueva ley.

Por el contrario, factores contingentes serán cruciales en el balance de resultados. Por ejemplo, la Alianza podría obtener beneficios por su condición de oficialista (tendrá más cobertura en terreno). Pero esto podría ser contrarrestado por la alta cantidad de comunas que tiene que defender. Asimismo, la Concertación podría obtener beneficios por su condición de oposición (tendrá un rol fiscalizador). Pero podría ser contrarrestado por la oferta electoral del PRO.

En lo que resta del artículo describo el balance de poder en las 5 dimensiones para las últimas dos elecciones, 2004 y 2008. Luego, controlando por el potencial efecto de algunos factores contingentes, entrego un pronóstico para la elección de 2012. El objetivo es identificar las dimensiones que cada coalición “debería ganar”, para que el día de la elección los podamos comparar con las dimensiones en que cada coalición “realmente gana”.

1. El porcentaje de votos en alcaldes

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y la Alianza ganó en 2008. En 2004 el porcentaje de votos de la Concertación fue 44,81%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 38,72%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 5,89%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 9,64%. En 2008 el porcentaje de votos de la Concertación fue 38,43%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 40,66%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 6,33%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 10,17%.

En 2012, es igual de probable que gane la Alianza como la Concertación. Los resultados electorales muestran que no hay una tendencia clara. Mientras que en 2004 la Concertación ganó por alrededor de 6%, en 2008 perdió por alrededor de 2%. La remontada de la Alianza no tiene que ver con la tercera fuerza (Juntos Podemos), por lo que es irrelevante en el balance de poder. Es términos prácticos esto significa que aunque la parte relevante de Juntos Podemos (PC) se fusione con la Concertación en 2012, no tendrá mayor influencia en el porcentaje de votos de la lista. Lo mismo sucede con los independientes. Es probable que los candidatos fuera-de-pacto obtengan alrededor de 10% de los votos, lo cual tampoco distorsiona el balance de poder. Va ser la elección de alcaldes más competitiva hasta el momento.

2. El número de alcaldes electos

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y en 2008. En 2004 el número de alcaldes electos de la Concertación fue 203, el número de alcaldes electos de la Alianza fue 104, el número de alcaldes electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 4, y el número de alcaldes independientes electos fue 32. En 2008 el número de alcaldes electos de la Concertación fue 147, el número de alcaldes electos de la Alianza fue 144, el número de alcaldes electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 7, y el número de alcaldes independientes electos fue 38.

En 2012, es más probable que gane la Alianza que la Concertación. Los resultados electorales muestran que hay una clara tendencia a favor de la Alianza. Mientras que en 2004 la Concertación casi duplicó a la Alianza en la cantidad de alcaldes electos, en 2008 solo ganó por 3. Ahora bien, algunos anticipan un “efecto pendular”, dado que la remontada en el número de alcaldes electos de la Alianza en 2008 naturalmente implica que tendrá que defender más comunas en 2012, de los cuales “tendrá” que perder algunas. Sin embargo, la evidencia muestra que la tasa de re-elección más alta es entre quienes buscan su primera re-elección. Por lo cual es probable que gran parte de las comunas que pierda la Alianza sean aquellas de alcaldes que buscan su tercera, cuarta o quinta re-elección, y no de alcaldes que llevan buscan su primera re-elección.

3. El porcentaje de votos en concejales

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y en 2008. En 2004 el porcentaje de votos de la Concertación fue 47,89%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 37,68%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 9,17%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 3,92%. En 2008 el porcentaje de votos de la Concertación fue 45,13%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 36,05%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 9,12%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 1,56%.

En 2012, es probable que el porcentaje de votos para concejales de cada coalición sea similar a la de la última elección. Los resultados electorales muestran que hay una tendencia estable. Ambas coaliciones bajaron alrededor de 2% en la elección de 2008, pero mantuvieron su diferencia. Dado que la tercera fuerza (Juntos Podemos) y los independientes mantuvieron estable su votación, es probable que la baja se haya debido a la estrategia de la Concertación de dividirse en dos listas. Si bien en 2012 se repetirá esta estrategia, hay dos factores contingentes que hay que tomar en cuenta. Primero, que una fracción importante de los votos de Juntos Podemos (particularmente los del PC) irán para la Concertación, levemente incrementando su votación. Pero, segundo, la irrupción del PRO puede neutralizar este efecto positivo, dejando el la diferencia entre la Alianza y la Concertación en un punto similar a la de 2008-2012.

4. El número de concejales electos

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y en 2008. En 2004 el número de concejales electos de la Concertación fue 1.126, el número de concejales electos de la Alianza fue 886, el número de concejales electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 89, y el número de concejales independientes electos fue 21. En 2008 el número de concejales electos de la Concertación fue 1.060, el número de concejales electos de la Alianza fue 861, el número de concejales electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 79, y el número de concejales independientes electos fue 12.

En 2012, es probable que se mantenga la diferencia entre la cantidad de concejales electos de cada coalición. Los resultados electorales muestran que hay una tendencia estable. Entre 2004 y 2008 ambas coaliciones bajaron marginalmente en la cantidad de concejales que eligieron. Pero al igual que en el porcentaje de votos para alcaldes, la tercera fuerza (Juntos Podemos) y los independientes no fueron determinantes en el resultado, dado que mantuvieron su votación. Al igual que el pronóstico para el porcentaje de votos de concejales, la amenaza del PRO es, probablemente, lo único que podría causar una derrota en la cantidad de concejales electos para la Concertación. Pero la integración de los candidatos comunistas a la lista podría neutralizar este efecto, causando que se repita un resultado similar al de 2008.

5. El número de triunfos de alcaldes en las 10 comunas emblemáticas

Los resultados electorales muestran que la Alianza ganó en 2004 y en 2008. Se considera como emblemáticas a las comunas con más votantes (antes de la elección de 2012, son las con más inscritos para votar; a partir de la elección de 2012 son las con más habitantes habilitados para votar). Si bien estás varían, las que clasifican más veces en las últimas dos elecciones son las siguientes: Viña del Mar, La Florida, Valparaíso, Maipú, Las Condes, Puente Alto, Santiago, Antofagasta, Concepción y Ñuñoa.

En 2004 la Alianza obtuvo 6 de 10: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Pablo Zalaquett (UDI) en La Florida, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes, Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Raúl Alcaíno (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación obtuvo 3 de 10: Aldo Cornejo (PDC) en Valparaíso y Alberto Undurraga (PDC) en Maipú. Además, Daniel Adaro (IND) fue electo en Antofagasta.

En 2008 la Alianza obtuvo 7 de 10: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Jorge Castro (UDI) en Valparaíso, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes , Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Pablo Zalaquett (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación obtuvo 2 de 10: Alberto Undurraga (PDC) en Maipú y Jorge Gajardo (PS) en La Florida. Además, Marcela Hernando (IND) fue electo en Antofagasta.

En 2012, es más probable que gane la Alianza que la Concertación. Los resultados electorales muestran que hay una clara tendencia a favor de la Alianza. En 2004 y en 2008 la Alianza consiguió dominar ampliamente en la cantidad de alcaldes electos en las principales comunas del país. Dado que ha sido la dimensión en donde la Alianza ha ganado con mayor autoridad en las últimas dos elecciones, es probable que mantenga su margen de victoria. No existe un “efecto pendular”. Es probable que la Alianza gane entre 6 y 9 de las comunas más emblemáticas del país.

Candidatos al Senado 2013

Tras investigar algunas posibles candidaturas al senado compuse una lista de los principales contendores. A partir de una nota que fue publicada en El Mostrador (ver aquí) y otra que fue publicada en La Segunda (ver aquí), incorporo algunos nombres a la potencial lista de candidatos a senador en 2013.

Como conclusión de la lista resultante, destaco tres puntos.

(1) Composición política de los candidatos:

  1. Presumo que todos los senadores incumbentes irán a la reelección.
  2. Presumo que 23 diputados querrán probar suerte en la elección de senadores. En total serán 10 de la Alianza y 13 de la Concertación.
  3. Presumo que 3 alcaldes querrán probar suerte en la elección de senadores. En total será 1 de la Alianza (Manuel José Ossandon de Puente Alto) y 2 de la Concertación (Rabindranath Quinteros de Puerto Montt y Claudio Orrego de Puente Alto).
  4. De los senadores que irán a reelección, 2 son senadores designados: Gonzalo Uriarte (quien reemplazó a Evelyn Matthei en la IV región) y Carlos Larraín (quien reemplazó a Andrés Allamand en X región sur).

(2) Casos especiales a mirar:

  1. XV región se podría dividir, y Arica y Parinacota podría celebrar su primera elección senatorial. (La X también podría abrir una circunscripción para Osorno, pero la opción es más lejana).
  2. 2 regiones no tienen candidatos desafiantes. La VIII región norte y la XIV están dominadas por los incumbentes.
  3. Las circunscripciones más disputas de la Alianza son la II y RM poniente, ambas con 4 posibles candidatos. La II porque la apuesta es desbancar a Cantero, y la RM poniente por reemplazar a Novoa.
  4. La circunscripción más disputa de la Concertación es la X región sur, con 6 posibles candidatos, dado que Escalona estaría buscando ser electo en otra región.
  5. VIII región sur es la única circunscripción donde la Concertación logró doblar en 2005. Intuyo que llegarán varios candidatos para reemplazar a Navarro.

(3) La información que falta:

  1. Si se crea la circunscripción de Arica y Parinacota–u Osorno–, los partidos van a querer posicionar candidatos que no podrían entrar de otra forma al Senado.
  2. Algunos senadores quieren cambiar de circunscripción. Los con mayores probabilidad de hacerlo son los más conocidos y con mayor votación: Frei, Escalona, Chadwick y Larraín.
  3. Algunos diputados son carta segura de los partidos para entrar en alguna circunscripción: Claudio Orrego, Jorge Sabag, Manuel José Ossandón, Cristián Monckeberg y José Antonio Kast. (Jacqueline Van Rysselberghe también es carta segura en la VIII).
  4. Falta que el gobierno posicione intendentes como candidatos, sobre todo en las regiones afectadas por el terremoto (entre las regiones pares: VI y VIII).
  5. Falta que el gobierno posicione a ministros como candidatos, sobre todo aquellos que no van a ser candidatos presidenciales (ver lista aquí).
  6. Falta ver si los independientes Bianchi y Cantero optan por entrar a alguna coalición, deciden competir como independientes o retirarse. También falta saber el destino final de Kuschel, Sabag, Longueira y Novoa.
  7. Faltan los resultados de las elecciones municipales de 2012.

Un año en La Moneda: ¿Qué piensa la gente del Presidente?

A un año de asumir en La Moneda, Piñera se encuentra en el nivel más bajo de aprobación presidencial de su mandato, marcando alrededor de 40%. Hace cuatro años, Bachelet también cumplía el primero de su cuatrienio, marcando alrededor de 50%. Si bien la diferencia porcentual entre la aprobación de Piñera y la aprobación de Bachelet no es substancial, los determinantes de su varianza sí lo son. Mientras las bajas de aprobación presidencial 2010-2011 están asociadas a la persona, las bajas de 2006-2007 están asociadas a la identidad política de la persona.

El primer año de Bachelet estuvo marcado por rezagos del gobierno anterior. Entre ellos la revolución pingüina (entre Abril y Junio, 2006), cuyo objetivo principal fue tratar de revocar la LOCE. Si bien las movilizaciones se desencadenaron por las decisiones del gobierno de Bachelet de agregar incisos a la ley de educación (un alza en el cobro de la PSU y la limitación del uso del pase escolar), el propósito de la protesta fue trocar la base de la ley en sí. En este sentido, más que movilizarse contra Bachelet, los estudiantes secundarios se movilizaron contra la Ley constitucional—promulgada por el gobierno de Pinochet, pero custodiada por los gobiernos de la Concertación.

El segundo gran golpe a la aprobación presidencial de Bachelet vino con el primer cambio de gabinete de su gobierno (Julio, 2006), donde en un sorpresivo reajuste ministerial el Secretario de Interior, Andrés Zaldívar, fue removido de su cargo, evidenciando los problemas entre Bachelet y la DC. El tercer golpe fue enfrentar las acusaciones de corrupción que la Alianza levantó en contra de las irregularidades del gobierno de Lagos (Octubre, 2006). Y ligado a esto, el último golpe a la aprobación presidencial de su primer año (y que finalmente se consagraría como el peor de su cuatrienio) se dio poco después de la implementación del proyecto estrella del gobierno de Lagos, el polémico Transantiago (a partir de Febrero, 2007).

Primer año de Bachelet

A diferencia de los problemas que tuvo que enfrentar Bachelet durante su primer año de gobierno, los problemas de Piñera fueron en gran parte evitables. A diferencia de Bachelet, quien tuvo que lidiar con decisiones mal tomadas del gobierno anterior, Piñera hizo debutar un gobierno que por primera vez desde 1993 no debía cargar con el peso de decisiones políticas. Las bajas más importantes de Piñera pueden ser directamente atribuidas a hechos puntuales, en su mayoría hechos asociados con conflictos de interés con la vida personal del Presidente o decisiones mal tomadas desde el poder ejecutivo.

Sólo un mes después de obtener 51,6% de los votos en Febrero (de 2010) el Presidente recién electo tuvo que enfrentar su primera baja importante en aprobación presidencial. La demora en vender sus acciones de LAN (Marzo, 2010), y el letargo para decidir el destino de CHV (Mayo, 2010) le pesaron en las encuestas. Luego de prometer someter su capital accionario a fideicomiso ciego dos veces (primero en su primera campaña presidencial 2005 y de nuevo en 2009) y no hacerlo oportunamente, la gente percibió por primera vez lo que Frei tanto había enfatizado en su campaña presidencial, el inminente conflicto de interés.

Esta baja inicial fue revertida, paradigmáticamente, con la dramática tragedia de la mina San José. El rescate de los mineros atrapados (entre Agosto y Septiembre, 2010) levantó la aprobación de Piñera por sobre el 60%. Para algunos, esto era una primera señal del éxito que acompañaba el primer gobierno electo de derecha en mas de cuatro décadas. La nueva forma de gobernar, eficaz y eficiente, se estaba desmarcando de la envejecida e incompetente administración de la Concertación. Para otros, sin embargo, el éxito en las encestas era sólo un hecho puntual que pasaría tan rápido como la gente olvidara a los mineros.

Los segundos fueron más perceptivos.

A partir de Noviembre, la baja inicial de Piñera (Marzo-Agosto) retomó su tendencia. Las elecciones de la ANFP (Noviembre, 2010) catalizaron la baja, cuando muchos especularon sobre el rol del Presidente en las oscuras negociaciones por elegir el sucesor del popular Harold Mayne-Nicholls. Si bien sólo fue una hipótesis sin comprobar, el antepasado de Piñera que ya lo asociaba a conflictos de interés (especialmente los lazos del Presidente con Colo-Colo) volvieron tanto más plausible la teoría.

Poco después, una serie de movilizaciones provocadas por el alza inesperado en el valor del gas (subiendo 17%) de la región de Magallanes remecieron La Moneda. Lo que comenzó como una decisión tomada, terminó con la remoción del Ministro de Energía Ricardo Raineri y con una baja de 14%  en el precio del gas (equivalente a la inflación anual). Por segunda vez (la primera siendo la inesperada cancelación de la central termoeléctrica Barrancones, en Agosto de 2010) el gobierno tuvo que retractarse de una decisión tomada.

El último golpe a la aprobación presidencial del primer año fue dado tras saber que Piñera le renovaría los votos de confianza a la Intendente del Bio Bio, Jacqueline Van Rysselberghe (Febrero, 2011). Para muchos esto fue una señal errónea por parte del gobierno, al favorecer a una persona que públicamente usara el tema del terremoto para conseguir recursos fiscales.

Primer año de Piñera

En conclusión, la fluctuación de la aprobación presidencial de Piñera puede ser dividida en dos categorías; una, asociada a conflictos de interés y decisiones inoportunas, y otra, asociadas a factores de azar.

En cuanto a la primera categoría, tanto los conflictos de interés como las decisiones inoportunas han sido de exclusiva responsabilidad del Presidente. Y peor, todos han sido evitables. La venta de LAN y CHV—incluso Colo-Colo—pudieron haberse concretado antes y con mayor transparencia. En la misma línea, la decisión de apoyar a Van Rysselberghe hizo poco para redimir a un gobierno tildado por la dificultad de aislar los problemas personales de los públicos. Lo mismo va para la decisión de primero avalar la construcción de Barrancones y el alza del precio del gas en Magallanes, y luego retroceder sobre su propia voluntad.

En cuanto a la segunda categoría, hasta el momento la única alza que ha registrado el gobierno de Piñera ha sido por factores relativamente triviales. El rescate de los mineros no estuvo planeado y lo más probable es que cualquier gobierno hubiera subido su apoyo en las encuestas tras rescatar a los mineros. Tanto el terremoto como los mineros son temas no planificados, que al aparecer son tratados por los que están a cargo. En ese sentido, los factores triviales se presentan más como una oportunidad que como una sentencia. Al usar el azar a su favor para demostrar la capacidad para solucionar problemas, el gobierno tiene la oportunidad de mostrar que la nueva forma de gobernar es mucho mas de lo que la oposición le atribuye.

Si bien no se puede exigir que un gobierno debutante no cometa errores, sí se debe puede esperar que aprendan de esos errores. La primera parte del gobierno de Bachelet estuvo marcada por los problemas del gobierno de Lagos. Pero apenas se pudieron solucionar, Bachelet se desmarcó cuanto pudo de su coalición y en consecuencia comenzó a subir en el apoyo popular. Esto permitió que la Presidenta pudiera implementar su plan de gobierno con mayor facilidad y a su vez seguir subiendo a más de 80% en apoyo popular hacia el fin de su administración.

Piñera debe usar esta historia de éxito como ejemplo. Tras un primer año marcado por conflictos de interés y decisiones mal tomadas, el Presidente debe aprender a evaluar el costo de actuar sin apoyo popular. Si bien un gobierno debe estar preparado para tomar decisiones que pueden ser impopulares, la mejor estrategia es tener suficiente apoyo para tener el poder de gobernar. Cuando los gobiernos caen bajo el 40% de aprobación, se vuelve cada vez más difícil implementar el plan de gobierno. Piñera también debe tomar las decisiones que potencialmente conllevan con un tilde de impacto nacional con mayor lucidez estratégica. Los gobiernos que sistemáticamente revierten sus decisiones debido a resistencia popular inevitablemente comienza a contar sus días en el poder.

Cuatro años de Bachelet