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Abstención en las elecciones municipales de 2012

Este artículo es un aporte de Mauricio Morales, Director del Observatorio Político-Electoral de la Universidad Diego Portales.

Debido a la implementación del voto voluntario, la participación electoral cayó significativamente. Más allá de los posibles errores del padrón electoral donde se incluía  personas fallecidas y chilenos residentes en el exterior, la participación se desplomó en más  de 15 puntos. Si en 2008 votó alrededor del 58% de todas las personas en edad de votar, en 2012 el porcentaje apenas superó el 41%. Si en 2008 el número de votos válidamente emitidos fue de 6.362.130 votos, en 2012 esa cifra descendió a 5.261.069 según cifras  preliminares. De acuerdo a los votos válidamente emitidos (excluyendo nulos y blancos), la participación decreció del 52,5% en 2008 al 39,3% en 2012.

Pare leer el resto del informe, pinchar aquí.

 

Pronósticos para las elecciones municipales de 2012

A principios de octubre hice un pronóstico para las municipales de 2012. Incorporando tendencias de elecciones anteriores, tomando en cuenta datos socio-demográficos y controlando por el cambio de preferencias que puedan existir entre una elección y otra, señalé que los patrones muestran que la Alianza es la favorita, pero que la Concertación podría dar algunas sorpresas. En lo que sigue, los enlaces a las 3 columnas que contienen el pronósticos:

Además, una breve reflexión sobre el debut del voto voluntario:

(Naturalmente, los pronósticos no consideran hechos exógenos extraordinarios que suceden entre cuando fueron hechos y el día de la elección). Para ver actualizaciones, ver mis comentarios en twitter.

El efecto negativo del voto voluntario

Publicado en La Tercera

En la elección municipal de 2012 se implementará por primera vez el voto voluntario. Si bien la ley ya se aprobó en el congreso y se despachó en el diario oficial, sigue habiendo poco consenso sobre si es algo positivo o algo negativo para la democracia. Los que estuvieron a favor de la iniciativa sostienen que el voto debe ser concebido como un derecho, pues cada ciudadano debe tener la voluntad para decidir si quiere votar. Los que estuvieron en contra de la iniciativa sostienen que el voto debe ser concebido como un deber, pues cada ciudadano tiene la obligación de participar con su voto en todas las instancias de deliberación colectiva que corresponda.

¿Quién tiene la razón?

Si se comparan las posiciones en un plano filosófico, el voto voluntario es tan positivo como el voto obligatorio, pues cada sistema se defiende con juicios ideológicos y valóricos respaldados con argumentos tautológicos. Desde una perspectiva liberal, las mejores democracias son aquellas en que los individuos no están sujetos a la regulación monopólica del Estado. Desde una perspectiva republicana, las mejores democracias son aquellas en que los individuos participan con frecuencia e intensidad en la deliberación colectiva. Si bien no existe una resolución a esta contraposición, la simple aprobación de la ley sugiere que la voluntad debe ser más positiva que la obligatoriedad.

Si se comparan las posiciones en un plano empírico, el voto obligatorio es mejor que el voto voluntario, pues hay evidencia que tiene efectos menos nocivos para la democracia. Experiencias internacionales y investigaciones locales han encontrado que el voto voluntario ahonda el sesgo de clase, genera menos participación electoral y promueve campañas polarizadas. Por el contrario, el voto obligatorio incentiva un voto igualitario, genera mayor participación electoral y tiende a promover campañas moderadas. Ergo, ante la duda, se sugiere que países en vías de desarrollo que buscan incrementar su calidad de democracia deben adoptar el voto obligatorio.

Haber implementado el voto voluntario necesariamente significa una victoria de los argumentos a favor del voto voluntario por sobre los argumentos a favor del voto obligatorio. Es decir, el ejecutivo (quien envió el proyecto) y el legislativo (quien aprobó el proyecto) consideraron más positivo para la democracia aumentar las libertades individuales que incentivar el voto igualitario, generar mayor participación electoral y promover campañas moderadas. Dado que la libertad individual es un tema ideológico y valórico, no se puede evaluar si implementarlo fue una decisión correcta. Sin embargo, sí se puede evaluar si proscribir el voto obligatorio fue una decisión incorrecta.

La elección municipal de 2012 es una instancia óptima para conducir un experimento natural. Se podrá medir si el efecto de tener voto voluntario es lo suficientemente positivo para la democracia como para justificar el efecto de no tener voto obligatorio. En esencia, se podrá comparar resultados de elecciones previas a 2012 con los resultados de elecciones posteriores a 2012, para determinar si el supuesto efecto positivo del voto voluntario en realidad supera el costo de no tener voto obligatorio. Ahora bien, es un experimento difícil de conducir, dado que resultados de encuestas, en general, muestran que individuos prefieren tener la voluntad, por sobre la obligación, de votar.

Pero en indicadores objetivos, los efectos negativos del voto voluntario podrían superar con creces los efectos positivos de no contar con el voto obligatorio. Si bien los individuos están de acuerdo con tener derechos, contraponerlos con los deberes podría ser una mala desición para todos. En consecuencia, la pregunta relevante es si frente a esta evidencia quienes apoyaron el voto voluntario estarían dispuestos a apoyar el voto obligatorio. Si los resultados electorales muestran que efectivamente tener un voto voluntario tiene un efecto significativamente negativo sobre la legitimidad del sistema democrático, estarían dispuestos a revertir su opinión para apoyar el voto obligatorio.

Algunas preguntas a quienes apoyan el voto voluntario pueden ayudar a disipar esta duda. ¿Estarían dispuestos a seguir apoyando el voto voluntario si participa menos gente que antes (aproximadamente 60%)? O bien, ¿estarían dispuestos a seguir apoyando el voto voluntario si efectivamente produce un sesgo de clase (como sugieren las encuestas: en 2012 votaría un 83,9% del GSE alto, un 72,9% del GSE medio y un 68,4% del GSE bajo)? Finalmente, ¿estarían de acuerdo en seguir apoyando el voto voluntario si fomenta una polarización de la política (se anticipa que votantes de izquierda votarían en un 63,5%, los de centro en un 54,7% y los de derecha en un 72,1%)?

Primarias de Providencia: Teorema del Votante Mediano

Publicado en La Tercera

El teorema del votante mediano establece que bajo ciertos supuestos el resultado de una elección es el preferido por el votante mediano. Los supuestos son cuatro. Primero, que la elección sea mayoritaria (que gane el candidato con más votos). Segundo, que se puedan ordenar las preferencias de los votantes a lo largo de un espectro unidimensional. Tercero, que los votantes tengan preferencias establecidas y que votan por el candidato que más se acerca ellas. Cuarto, que los votantes voten de forma honesta por su primera preferencia (es decir que no votan de forma estratégica).

Por lo general se utiliza preferencia ideológica en el espectro unidimensional. Es decir, las preferencias se ordenan a lo largo de un continuo izquierda-derecha. Esto ocurre porque por lo general las preferencias ideológicas tienen una distribución normal (curva con forma acampanada y simétrica respecto al parámetro de centro). Y según la Ley de Duverger esto significa que en una elección mayoritaria, los candidatos favoritos se posicionan estratégicamente en el punto más cercano al votante mediano (en el centro). Por eso es común ver campañas más moderadas en segunda vuelta que en primera vuelta.

Un caso interesante para aplicar esta teoría es Providencia.

Las reglas de las primarias transversales para seleccionar al candidato a Alcalde de la oposición a Cristián Labbé (a celebrarse el 13 de Mayo) proveen que el pre-candidato que obtenga más votos será proclamado candidato. Hay 4 pre-candidatos. El primero es Cristóbal Bellolio, un candidato independiente identificado con la centro-derecha. El segundo es Josefa Errázuriz, una dirigente vecinal identificada con sectores moderados de centro-izquierda. El tercero es Carol Pinto, un militante de la Democracia Cristiana. El cuarto es Javier Insulza, un candidato del partido socialista, hijo del ex-Ministro José Miguel Insulza.

Si aplicamos el teorema del votante mediano a las primarias de Providencia (ignorando otros aspectos de la elección), el favorito para ganar es Bellolio. Principalmente porque ocupa de forma natural el espacio a la derecha del votante mediano. Es decir, disputa el voto con el candidato más de centro, pero obtiene todos los votos a su derecha. Caveat emptor, esto supone que la gente que vota esta normalmente distribuida. Sin embargo esto no necesariamente es cierto en primarias. En este caso, hay más candidatos cercanos a la izquierda, por lo que se anticipan más votantes cercanos a la izquierda—lo cual sesga la curva.

Ahora bien, dado que existen tres candidatos con características similares, el supuesto de arriba se relaja. Teóricamente se puede suponer que los tres candidatos a la izquierda de Bellolio (en orden Errázuriz, Pinto e Insulza) se dividirán los votos, reduciendo el porcentaje relativo de cada uno. En esencia, mientras más candidatos cercanos a la centro-izquierda entran a la primaria, más se reduce cada una de sus probabilidades de ganar. El pronóstico habría sido negativo para Bellolio en el caso de enfrentar a dos candidatos de izquierda, dado que entre ambos arrastrarían más votantes a la primaria y el favorito entre ambos obtendría mayoría simple con facilidad.

Las primarias de Providencia se definirán, esencialmente, en base a la capacidad que tenga Bellolio de convocar a gente a su derecha en el espectro ideológico unidimensional. Ahora, si bien convocar votantes duros es igual de importante al enfrentar solo dos candidatos de centro-izquierda, la probabilidad de ganar es mucho mayor cuando enfrenta a tres. Por eso, a medida que más gente de derecha vote, mayor es la probabilidad de que Bellolio gane. Por esto mismo, la estrategia de los candidatos cercanos a la centro-izquierda debería ser incentivar un voto estratégico, donde los votantes a la izquierda de Bellolio no voten por su primera preferencia, sino que por el candidato con más posibilidades de ganarle a Labbé.

Las Municipales y los Candidatos Presidenciales

Publicado en La Tercera

Los partidos que ganen las elecciones municipales tendrán la mejor opción de levantar al candidato presidencial dentro de sus respectivas coaliciones. Dado que los resultados electorales municipales son un predictor robusto de los resultados electorales presidenciales, los partidos ganadores no solo aspiran a presentar sus victorias como una credencial frente a las élites, pero amenazan tener un mejor rendimiento en primarias.

La mayoría de los estudios muestran que el voto municipal es un indicador clave para predecir el voto presidencial. La evidencia muestra que a nivel de comuna hay una alta correlación en la dirección (preferencia política por partido) e intensidad (votos emitidos) de los votos en ambas elecciones. Es decir, los ciudadanos tienden a votar por candidatos del mismo partido en elecciones diferentes. (Salvo en algunos casos donde existe un alto nivel de voto cruzado).

Por ejemplo, a medida que aumenta la probabilidad que un ciudadano vote por un candidato DC en las elecciones municipales, aumenta proporcionalmente la probabilidad que vote por un candidato DC en las elecciones presidenciales. En términos reales, mientras más votos obtienen los candidatos a Alcalde de la DC en 2012, más votos obtendrá el candidato presidencial de la DC en 2013. Esto se acentúa con el voto voluntario, donde los militantes son los que más participan.

Esto implícitamente sugiere que los partidos que tienen más candidatos controlan mejor las prospectivas y proyecciones electorales. En este caso la DC, la UDI y RN tienen una ventaja por sobre el resto de los partidos al contar con una mayor cantidad y dispersión de candidatos en sus respectivas listas. Por ejemplo, en la elección de Alcaldes de 2008 hubo 1,231 candidatos, de los cuales 136 fueron DC (11%), 129 fueron UDI (10,4%) y 121 fueron RN (9,8%).

Las amplias plantillas de candidatos de los tres partidos, determinaron significativamente sus respectivas estrategias para la elección presidencial de 2009. Los tres partidos relativamente más información que los otros partidos sobre sus prospectivas a nivel nacional. Dado que tuvieron más candidatos, su muestra fue más representativa de la población. Por ejemplo, en las primarias de entre Frei y Gómez en la 6ta y 7ta región, la DC siempre supo que iba a ganar.

Todo lo anterior apunta a que el paso más importante para definir el candidato de cada coalición se dará tras las elecciones municipales. Por ejemplo, cuando se dispute la nominación del candidato presidencial dentro de cada coalición, el partido con mejores resultados en 2012 naturalmente buscará implementar primarias, mientras que los otros partidos se verán forzados a buscar el consenso entre las élites.

Una excepción a esta regla se da con candidaturas personalizadas e independientes, que frecuentemente cuentan con apoyo transversal, autónomo a los partidos. Por ejemplo, de competir, es probable que Bachelet (PS) obtenga la nominación tanto por consenso como por primarias. También es probable que Enríquez-Ominami (ex PS) no consiga el consenso, pero sí los votos. Y es probable que Velasco (IND) no obtenga ni el consenso ni los votos.

Pero, en el caso que Bachelet no sea candidata, y Enríquez-Ominami y Velasco compitan por fuera de la Concertación, la nominación del nuevo candidato del pacto dependerá casi por completo en el resultado de las municipales. La pugna la DC (Walker, Orrego y Rincón) y el PPD (Lagos W., Tohá y Girardi), tendrá su primer–y tal vez último–round en Octubre de este año. El bando que tenga–o sepa presentar de mejor manera–los resultados, inevitablemente será favorito.

Alcaldes 2012: Simulación de Resultados

Estoy diseñando un algoritmo para simular el resultado de las elecciones municipales de 2012 antes que se celebren. Frente a la restricción de datos y las distorsiones que crean las reglas electorales para la elección de concejales, me enfoco solo en la elección de alcaldes. El objetivo de la simulación es tratar de predecir el resultado de la elección en las comunas en las cuales se enfrentará un candidato de la Alianza con un candidato de la Concertación. Para esto, presumo dos cosas:

  1. Las comunas tienen características locales que determinan la dirección y la intensidad del voto. Algunas comunas tienen una predisposición–latente o evidente–de votar por un candidato de una determinada coalición.
  2. Las comunas tienen características nacionales que determinan la dirección y la intensidad del voto. Mareas de tendencias políticas nacionales curvan tendencias locales.

La idea de la simulación es incorporar ambas presunciones. El primer paso es identificar el efecto de las caracteristicas locales sobre el resultado de elecciones anteriores. Para determinar su efecto, construí el índice de tendencia política local (ITPL). La idea tras este índice es mostrar que existen ciertos patrones de voto por comuna. Es decir, basado en el comportamiento electoral de cada comuna identifico la predisposición subyacente para preferir una cierta coalición por sobre la otra.

Ver el ITPL para las 345 comunas del país aquí.

El segundo paso es identificar el efecto de tendencias políticas nacionales en cada comuna. Mientras el ITPL representa la línea base de comportamiento electoral comunal, no incluye el efecto de hechos políticos contingentes. Si bien una comuna puede tener una alta tendencia política de votar por candidatos de la Alianza, fenómenos políticos pre-electorales pueden curvar esta tendencia significativamente. Para calcular este efecto uso el indicador único de tresquintos.

Ver cómo se construye el indicador único de tresquintos aquí.

El tercer paso es ponderar el efecto que tiene la marea nacional por sobre el ITPL. Para esto uso una regresión lineal para determinar en qué comunas el efecto nacional es mayor. Basado en las características demográficas y políticas de cada comuna se puede calcular cuáles tienen una mayor tendencia a seguir la marea nacional y cuáles son más resistentes. Ciertas comunas son duras (votan con la misma intensidad por su preferencia base en todas las elecciones), mientras otras son blandas (la intensidad de su voto varía de acuerdo a las mareas nacionales).

Pesos Pesados de la Concertación: ¿Candidatos en 2012 o 2013?

Las élites de los partidos ya están especulando sobre los efectos electorales que significaría para la Concertación llevar más de una lista para concejales. En este mismo espacio he escrito extensivamente sobre aquello. He reflexionado sobre los efectos de llevar dos, tres o cuatro listas. También he reportado la probabilidad de los partidos pequeños de distorsionar resultados electorales en contra de la Concertación. Pero fuera de la cantidad de listas, poco se ha discutido sobre otros aspectos de la elección. Entre ellos, las características de los candidatos que compondrían las listas para la elección de Alcaldes. Una idea es que la mejor forma de ganar la elección de 2012 es nominando a los “pesos pesados” de la Concertación como candidatos a Alcalde.

El objetivo sería ganar en las comunas más emblemáticas del país. Tiene sentido. Ocho de las diez comunas más con más votantes inscritos están en las manos de un Alcalde de la Coalición por el Cambio. Rodolfo Carter (UDI) esta en La Florida, Virginia Reginato (UDI) esta en Viña del Mar, Jorge Castro (UDI) esta en Valparaíso, Francisco De La Maza (UDI) esta en Las Condes , Manuel José Ossandón (RN) esta en Puente Alto, Pablo Zalaquett (UDI) esta en Santiago, Patricio Kuhn (UDI) esta en Concepción, Pedro Sabat esta en Nuñoa, y Miguel Becker (RN) esta en Temuco. Las dos otras comunas están bajo el mando de Alberto Undurraga (PDC) en Maipú y Marcela Hernando (Independiente) en Antofagasta.

Si la Concertación planea volver al poder en 2013, el primer paso es ganar las elecciones municipales. Y para ganar las elecciones municipales, es crucial hacer buenas campañas en las comunas más emblemáticas—precisamente las con más votantes. Primero, porque las comunas grandes representan importantes puntos de referencia para las elecciones en el resto del país. Por ejemplo, el resultado de una elección en La Florida arroja una tendencia bastante similar a los resultados de la elección a nivel nacional. Segundo, porque es una forma importante de declarar la victoria. Mientras que la Alianza obtuvo más votos que la Concertación en 2008, su golpe de gracia fue haber reportado y repetido en todos los medios su victoria en 8 de las 10 comunas más importantes.

Para evitar repetir esta derrota, algunos han propuesto nominar a los “pesos pesados” de la Concertación para desafiar a los titulares de la Coalición por el Cambio en la elección de Alcaldes de 2012. Por ejemplo, el ex-Senador Nelson Ávila (PRSD) podría levantar una candidatura en Valparaíso, para sacar a Castro. El ex-Ministro Jose Miguel Insulza (PS) podría levantar una candidatura en Las Condes, para sacar a De La Maza (UDI). El ex-Ministro Francisco Vidal (PPD) podría levantar una candidatura en Santiago para sacar a Zalaquett (UDI). El ex-Alcalde y ex-Ministro Francisco Huenchumilla (PDC) podría levantar una candidatura en Temuco, para sacar a Becker (RN). El ex-Senador Jaime Gazmuri (PS) podría levantar una candidatura en Talca, para sacar a Juan Castro (simpatizante UDI). Y el ex-Presidente Ricardo Lagos (PPD) podría levantar una candidatura en Providencia, para sacar a Cristian Labbé (UDI).

A primera vista parece una buena estrategia. Asumiendo que los “pesos pesados” se pondrían a la disposición de los intereses de la Concertación, su peso político aseguraría ganar en al menos la mitad de las 10 comunas mencionadas. Sin embargo, mi impresión es que no es una estrategia sensata. Los bajos índices de apoyo de Piñera en las encuestas ya tienen la marca de la Colación por el Cambio devaluada. Además, anticipo que el efecto de las marchas de los estudiantes se manifestara como un voto de castigo en las comunas oficialistas. En vez de tratar de ganar la elección de Alcaldes con una táctica ofensiva (sacando los “pesos pesados” a la cancha), la mejor estrategia es una táctica defensiva (simplemente aprovechar los errores no forzados de la Coalición por el Cambio).

Dado que elecciones locales giran en torno a fenómenos locales, figuras políticas de calibre nacional pierden su potencial de influir en la elección. Ahora bien, dependiendo de los resultados electorales de las elecciones municipales, los “pesos pesados” podrían convertirse en un factor decisivo en las elecciones presidenciales de 2013. Porque hay una alta correlación entre el voto presidencial y el voto legislativo, la mejor oportunidad para concretar la alternancia en 2013 es maximizar los votos en las elecciones legislativas. Si se nomina a los “pesos pesados” como candidatos a Alcalde, se pierde la oportunidad de utilizar su arrastre electoral en las elecciones concurrentes de 2013. Si los “pesos pesados” son nominados como aspirantes a la Cámara o al Senado, tendrán una mayor inherencia para mover los resultados nacionales a favor de su coalición.

Lista Candidatos, 2012 y 2013

Estoy compilando una lista de potenciales candidatos para las elecciones municipales de 2012, y las elecciones legislativas y presidenciales de 2013.

La lista de candidatos a Presidente ha sido la más sencilla de compilar. Sabemos por sentido común quiénes son los que quieren ser candidatos (no podemos excluir a Pablo Longueira (UDI) de la lista hasta que se cierren los registros electorales).

La lista de candidatos a Senador es algo más compleja, dado que hay que conjugar estrategias políticas locales con las negociaciones de élites en la misma ecuación (los diputados Felipe Ward (UDI) o Manuel Rojas (UDI) podrían competir por el escaño del ex-RN Carlos Cantero (IND) en la II circunscripción, pero ¿qué pasa si Cantero decide reingresar a la Alianza?). Asimismo, hay que tomar en cuenta jugadas estratégicas a nivel de coaliciones, donde titulares podrían repostularse por otro distrito o enrocar con otro titular (Eduardo Frei (PDC) podría postular a la región de Los Ríos, mientras Camilo Escalona (PS) podría postular a la región de Los Lagos). Finalmente, es importante monitorear las prospectivas electorales de los diputados (los distritos 59 y 60 son del mismo tamaño que sus respectivas circunscripciones, por lo que los diputados tienden desafiar a los senadores titulares).

La lista de candidatos a Diputado es similar a la de senadores. Hasta el momento he usado tres estrategias paralelas para compilar la lista.

(1) Usar nombres de políticos que potencialmente podrían ser premiados por las élites de los partidos para competir por un escaño. Por ejemplo, Rodrigo Álvarez podría ser premiado por la UDI para competir contra Marcela Sabat denuevo en el distrito 21 (donde perdió por menos de 1%), o bien podría intentar recuperar su escaño en el distrito 60 que actualmente es del independiente — con aspiraciones senatoriales — Miodrag Marinovic.

(2) Usar nombres de ex-diputados y ex-candidatos a diputado que tuvieron buena votación en la elección pasada (2009) pero no fueron electos. Por ejemplo, Amelia Herrera (RN) perdió por 16 votos a Arturo Squella en el distrito 13, razón importante para incentivarla a repostular. También hay que tomar en cuenta los independientes y terceros partidos; aunque tengan una opción más difícil, pueden ser determinantes en el resultado final de la elección. Por ejemplo, la candidatura de un independiente fuera de pacto ligado a la centro-derecha podría romper el doblaje de la Alianza en el distrito 23.

(3) Usar nombres de alcaldes, ex-alcaldes o ex-candidatos a alcalde con buena votación. Si bien aún faltan los resultados de las elecciones municipales 2012 de por medio, la lista ya incluye candidatos de las 10 comunas con más votantes inscritos: Virginia Reginato Bozzo (UDI y primera mayoría nacional de votos en 2008) de Viña del Mar, Rodolfo Carter (UDI) de La Florida, Jorge Castro Muñoz (UDI) de Valparaíso, Alberto Undurraga Vicuña (PDC) de Maipú, Francisco De La Maza Chadwick (UDI) de Las Condes , Manuel José Ossandon Irarrázabal (RN) de Puente Alto, Pablo Zalaquett Said (UDI) de Santiago, Marcela Hernando Pérez (IND) de Antofagasta, Patricio Kuhn Artigues (UDI) de Concepción, Pedro Sabat Pietracaprina (RN y padre de la actual titular del distrito 21, Marcela Sabat) de Nuñoa, y Miguel Becker Alvear (RN y hermano de actual titular del distrito 50, Germán Becker) de Temuco.

La lista de candidatos a Alcalde está compuesta con nombres proporcionados de forma anónima por personas cercanas a los candidatos o a los partidos políticos. Y porque es solo un seguimiento a las comunas con más de 50,000 personas inscritas para votar, también se usa información publicada en la prensa.

Para sugerir una posible candidatura, enviar nombre del candidato/a (y por qué crees que es plausible) a: tresquintoschile@gmail.com.