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Prospectivas Electorales para 2012

Los siguientes gráficos muestran el número y porcentaje de candidatos a alcalde de la Alianza y la Concertación, entre 2004 y 2012. También muestran las características de las competencias que tuvieron que enfrentar esos candidatos. En específico las batallas electorales en donde un candidato de la Alianza se enfrentó a un candidato de la Concertación, en 2004 y 2008. Los gráficos ayudan a poner en perspectiva las prospectivas electorales para los candidatos en 2012.

Número y Porcentaje de Candidatos, 2004-2012

Los gráficos muestran datos desde 2004 porque fue el año en que se implementó la reforma electoral que separó la elección de alcaldes de la de concejales. Anterior a eso, la dinámica de la eleccion municipal era diferente. En las elección municipal de 1992 el alcalde fue electo por el concejo municipal. En 1996 y 2000 fue electo alcalde el candidato a concejal con más votos. Desde 2004 el alcalde es electo por mayoría reltaiva en una elección separada pero concurrente a la de concejales.

En 2004, la Alianza estuvo compuesta por tres tipos de candidatos. Los de la UDI, los de RN y los independientes. Por su parte la Concertación estuvo compuesta por 5 tipos de candidatos, los de la DC, los del PS, los del PPD, los del PRSD y los independientes.

En 2008, la Alianza fue compuesta por tres tipos de candidatos. Los de la UDI, los de RN y los independientes. Por su parte, la Concertación se dividió en dos listas (la Concertación Democrática, compuesta por el PDC y el PS, y la Concertación Progresista, compuesta por el PPD y el PRSD). El objetivo fue aumentar la cantidad de candidatos a concejal electos (o bien minimzar la supuesta derrota). Por eso, en la mayoría de las comunas la Concertación Democráctica se enfrentó a la Concertación Progresista en la elección de concejales. Pero en la elección de alcaldes, las comunas se repartieron según el tamaño de cada partido. De acuerdo a eso, hubo 6 tipos de candidatos, los de la DC, los del PS, los del PPD, los del PRSD y los independientes de cada lista.

 

En 2012, la Alianza estará compuesta por tres tipos de candidatos. Los de la UDI, los de RN y los independientes. Por su parte, la Concertación repetirá la estrategia de dos listas de 2008, para que los concejales se puedan enfrentar directamente, pero en cada comuna exista solo un candidato de la Concertación. Esta vez se enfrentara la Concertación Democrática (PDC y PS)contra Por un Chile Justo (PPD, PRSD y PC).  De acuerdo a eso, habrá 6 tipos de candidatos, los de la DC, los del PS, los del PPD, los del PRSD, los del PC y los independientes.

 Batallas Electorales, 2004 y 2008

En cada una de las elecciones de alcalde descritas arriba, la mayor cantidad de los candidatos electos en las 345 comunas del país provienen de la Alianza o de la Concertación. Por eso resulta más intersante mirar con mayor detalle las características de sus “batallas electorales”. Los siguientes gráficos muestran todas las veces que un candidato de la Alianza se enfrentó a un candidato de la Concertación en 2004 y 2008. La parte final especula sobre los factores que serán decisivos en resultado electoral de 2012.

En 2004 los candidatos de la Concertación tuvieron un desempeño electoral significativamente mejor que el de los de la Alianza. Entre los 3 tipos de candidatos de la Alianza y los 5 tipos de candidatos de la Concertación, hubo 15 combinaciones posibles de batalla. En 14 de ellos la Concertación obtuvo al menos 50% de las victorias. En solo un caso (PPD vs UDI) la Alianza obtuvo mayor candidatos electos. Esta masacre se reflejó en el resultado final de la elección, donde la Concertación obtuvo 203 comunas, frente a las 104 de la Alianza.

En 2008 los candidatos de la Concertación tuvieron un desempeño electoral significativamente peor que el de los de la Alianza, especialmente en referencia a 2004. Entre los 3 tipos de candidatos de la Alianza y los 6 tipos de candidatos de la Concertación, hubo 18 combinaciones posibles de batalla. En 10 comunas la Concertación obtuvo al menos 50% de las victorias.

Dado que la elección de alcaldes de 2012 aun no ha ocurrido, solo podemos especular sobre su resultado. Si miramos los patrones de elecciones anteriores podemos ver que el cambio en el status quo, ya sea institucional (como en 2004) o estrategico (como en 2008)  lleva a un cambio en los resultados electorales. El cambio en la forma de escoger alcaldes ayudó significativamente a la Concertación en 2004 (eligió cerca de 40 alcaldes más que en 2000) y perjudicó significativamente a la Alianza (eligió cerca de 70 alcaldes menos que en 2000). Pero la división de la Concertación en 2 listas el 2008, llevó a la mayor victoria electoral de la Alianza desde 1989.

La elección de 2012 va ser más similar a la elección de 2008 que la de 2004. La reforma electoral ya no tendrá un efecto positivo para la Concertación, y mantendrá la estrategia que lo llevó al desastre de 2008. Dos factores pueden inclinar la balanza: la implementación de la inscripción automática y el voto voluntario, y la incorporación del PC a la Concertación. Todo dependerá de la campaña que levante la Concertación. Mientras más votantes jóvenes pueda cautivar, y mientras más moderado se presente el PC (aunque lleve solo 7 candidatos a alcalde), aumenta la probabilidad de que la Concertación pueda reducir la ventaja que tiene la Alianza de organizar la elección desde el ejecutivo.

Listas y Candidatos a Alcalde en 2012

El 30 de julio de 2012 fue el último día en que se permitió la oficialización de las listas y la recepción de las declaraciones de los candidatos que competirán en las elecciones municipales de octubre de 2012. Estás son las 9 listas presentadas y aceptadas en las declaraciones de candidaturas:

  1. Igualdad para Chile (PI)
  2. Regionalista e Independientes (PRI)
  3. El cambio por ti (PRO +PE + PEV)
  4. Chile esta en otra (CH1)
  5. Por un Chile Justo (PPD + PRSD + PC + IC)
  6. Concertación Democrática (PDC + PS)
  7. Mas Humanos (MAS + PH)
  8. Coalición (UDI + RN)
  9. Por el Desarrollo del Norte (FDN)

El 12 de agosto de 2012 se dio a conocer la resolución de aceptación o rechazo de las declaraciones presentadas. Puede ver la lista de los candidatos aceptados y rechazados (en PDF) aquí:

  1. Región de Arica y Parinacota
  2. Región de Tarapacá
  3. Región de Antofagasta
  4. Región de Atacama
  5. Región de Coquimbo
  6. Región de Valparaíso
  7. Región Metropolitana
  8. Región de O’Higgins
  9. Región del Maule
  10. Región del Bíobío
  11. Región de la Araucanía
  12. Región de Los Ríos
  13. Región de Los Lagos
  14. Región de Aysén
  15. Región de Magallanes

Todos los candidatos que fueron rechazados pueden apelar ante el Tribunal Electoral. El resultado de estas apelaciones aun no ha sido publicado.

Pesos Pesados de la Concertación: ¿Candidatos en 2012 o 2013?

Las élites de los partidos ya están especulando sobre los efectos electorales que significaría para la Concertación llevar más de una lista para concejales. En este mismo espacio he escrito extensivamente sobre aquello. He reflexionado sobre los efectos de llevar dos, tres o cuatro listas. También he reportado la probabilidad de los partidos pequeños de distorsionar resultados electorales en contra de la Concertación. Pero fuera de la cantidad de listas, poco se ha discutido sobre otros aspectos de la elección. Entre ellos, las características de los candidatos que compondrían las listas para la elección de Alcaldes. Una idea es que la mejor forma de ganar la elección de 2012 es nominando a los “pesos pesados” de la Concertación como candidatos a Alcalde.

El objetivo sería ganar en las comunas más emblemáticas del país. Tiene sentido. Ocho de las diez comunas más con más votantes inscritos están en las manos de un Alcalde de la Coalición por el Cambio. Rodolfo Carter (UDI) esta en La Florida, Virginia Reginato (UDI) esta en Viña del Mar, Jorge Castro (UDI) esta en Valparaíso, Francisco De La Maza (UDI) esta en Las Condes , Manuel José Ossandón (RN) esta en Puente Alto, Pablo Zalaquett (UDI) esta en Santiago, Patricio Kuhn (UDI) esta en Concepción, Pedro Sabat esta en Nuñoa, y Miguel Becker (RN) esta en Temuco. Las dos otras comunas están bajo el mando de Alberto Undurraga (PDC) en Maipú y Marcela Hernando (Independiente) en Antofagasta.

Si la Concertación planea volver al poder en 2013, el primer paso es ganar las elecciones municipales. Y para ganar las elecciones municipales, es crucial hacer buenas campañas en las comunas más emblemáticas—precisamente las con más votantes. Primero, porque las comunas grandes representan importantes puntos de referencia para las elecciones en el resto del país. Por ejemplo, el resultado de una elección en La Florida arroja una tendencia bastante similar a los resultados de la elección a nivel nacional. Segundo, porque es una forma importante de declarar la victoria. Mientras que la Alianza obtuvo más votos que la Concertación en 2008, su golpe de gracia fue haber reportado y repetido en todos los medios su victoria en 8 de las 10 comunas más importantes.

Para evitar repetir esta derrota, algunos han propuesto nominar a los “pesos pesados” de la Concertación para desafiar a los titulares de la Coalición por el Cambio en la elección de Alcaldes de 2012. Por ejemplo, el ex-Senador Nelson Ávila (PRSD) podría levantar una candidatura en Valparaíso, para sacar a Castro. El ex-Ministro Jose Miguel Insulza (PS) podría levantar una candidatura en Las Condes, para sacar a De La Maza (UDI). El ex-Ministro Francisco Vidal (PPD) podría levantar una candidatura en Santiago para sacar a Zalaquett (UDI). El ex-Alcalde y ex-Ministro Francisco Huenchumilla (PDC) podría levantar una candidatura en Temuco, para sacar a Becker (RN). El ex-Senador Jaime Gazmuri (PS) podría levantar una candidatura en Talca, para sacar a Juan Castro (simpatizante UDI). Y el ex-Presidente Ricardo Lagos (PPD) podría levantar una candidatura en Providencia, para sacar a Cristian Labbé (UDI).

A primera vista parece una buena estrategia. Asumiendo que los “pesos pesados” se pondrían a la disposición de los intereses de la Concertación, su peso político aseguraría ganar en al menos la mitad de las 10 comunas mencionadas. Sin embargo, mi impresión es que no es una estrategia sensata. Los bajos índices de apoyo de Piñera en las encuestas ya tienen la marca de la Colación por el Cambio devaluada. Además, anticipo que el efecto de las marchas de los estudiantes se manifestara como un voto de castigo en las comunas oficialistas. En vez de tratar de ganar la elección de Alcaldes con una táctica ofensiva (sacando los “pesos pesados” a la cancha), la mejor estrategia es una táctica defensiva (simplemente aprovechar los errores no forzados de la Coalición por el Cambio).

Dado que elecciones locales giran en torno a fenómenos locales, figuras políticas de calibre nacional pierden su potencial de influir en la elección. Ahora bien, dependiendo de los resultados electorales de las elecciones municipales, los “pesos pesados” podrían convertirse en un factor decisivo en las elecciones presidenciales de 2013. Porque hay una alta correlación entre el voto presidencial y el voto legislativo, la mejor oportunidad para concretar la alternancia en 2013 es maximizar los votos en las elecciones legislativas. Si se nomina a los “pesos pesados” como candidatos a Alcalde, se pierde la oportunidad de utilizar su arrastre electoral en las elecciones concurrentes de 2013. Si los “pesos pesados” son nominados como aspirantes a la Cámara o al Senado, tendrán una mayor inherencia para mover los resultados nacionales a favor de su coalición.

Elecciones Municipales 2012: ¿Cuántas Listas?

Las elecciones municipales van a ser más complejas de lo que inicialmente anticipé (ver aquí). Tanto la Alianza, como la Concertación están evaluando dividirse, y llevar dos listas a la elección. En este artículo analizo los determinantes de la competencia electoral, y especulo sobre los resultados electorales en cada uno de los cuatro escenarios posibles.

1. La Concertación lleva 1 lista; la Alianza lleva 1 lista.

Este escenario se dio en la elección municipal de 2004. Tras una reforma a la Ley Constitucional de municipalidades, por primera vez se votó por alcaldes y concejales en cédulas separadas. A diferencia de las elecciones de 1996 y 2000, los alcaldes fueron electos por mayoría simple. En concejales, sin embargo, se mantuvo el sistema antiguo, utilizando un sistema electoral proporcional con cifra repartidora d’Hondt.

En la elección de 2004 participaron 5 listas:

  1. Juntos Podemos Más (5,8% alcaldes, 9,8% concejales)
  2. Alianza (38,7% alcaldes, 37,6% concejales)
  3. Concertación (44,8% alcaldes, 47,8% concejales)
  4. Nueva Alternativa Independiente (0,3% alcalde, 0,6% concejales)
  5. Nueva Fuerza Regional (0,6% alcalde, 0,6% concejales)

El efecto mecánico del nuevo sistema fue:

  • Permitir la entrada de una tercera fuerza. En 2000 la suma del porcentaje de votos entre la Alianza y la Concertación fue de 98%; en 2004 fue de 83%.
  • Permitir la entrada de candidatos independientes. En 2000 fueron electos 3 alcaldes independientes; en 2004 fueron electos 32.

Si ambas coaliciones llevan una lista cada una en 2012, el peligro es que se repita el resultado de 2004, donde la tercera fuerza y los independientes lograron aumentar su votación a costa de la elección directa de alcaldes.

A diferencia de 2004, sin embargo, en 2012 la amenaza será mayor. En 2012 la amenaza serán los 3 “partidos bisagras” (CH1, PRO y PRI) que se alimentan de los votos del centro del espectro ideológico. Esto afecta a la Alianza y a la Concertación por igual.

La única solución para controlar a estas terceras fuerzas es que las coaliciones recojan sus demandas de antemano. En términos prácticos esto significa que la Alianza tendría que ceder cupos a CH1 (y tal vez al PRI), y la Concertación tendría que ceder cupos al PRO (y tal vez al PRI).

2. La Concertación lleva 2 listas; la Alianza lleva 1 lista.

Para controlar por los efectos mecánicos de la elección separada de alcaldes y concejales, la Concertación decidió dividirse en dos listas en 2008. La lógica tras esta estrategia fue que al presentar dos listas se podría ampliar al doble la planilla de candidatos, e incluir candidaturas de fuerzas regionales e independientes fuera de pacto que podrían potencialmente quitarle votos.

Esto funcionó, en parte. A la elección de 2008 fueron 6 listas:

  1. Por un Chile Limpio (4% alcaldes, 7,5% concejales)
  2. La Fuerza del Norte (0,4% alcaldes, 0,58% concejales)
  3. Concertación Democrática (28,7% alcaldes, 27,8% concejales)
  4. Juntos Podemos Más (6,3% alcaldes, 9,1% concejales)
  5. Alianza (40,6% alcaldes, 36% concejales)
  6. Concertación Progresista (9,7% alcaldes, 17,2% concejales)

Con esta distribución de votos la Concertación perdió su primera elección desde 1989, obteniendo 2,1% menos que la Alianza en votos. Sin embargo, las élites de la Concertación argumentaron que la debacle podría haber sido mayor si no se habrían dividido en las dos listas.

En un artículo publicado por los expertos electorales del PS (Hernán García) y del PPD (Pepe Auth), se argumentó que al acoger candidaturas de terceras fuerzas en las dos listas de concejales (entraron 995 candidatos independientes) se evitó una fuga importante de votos (ver aquí).

La diferencia en el rendimiento de los alcaldes independientes con los concejales independientes es la base de este razonamiento. Mientras que los alcaldes independientes obtuvieron 10,2%, los concejales independientes solo obtuvieron 1,6%. Es decir, se infiere que si los concejales independientes habrían ido por otra lista, habrían sumado cerca de 9% de los votos, afectando directamente a la Concertación.

Este razonamiento, sin embargo, tiene importantes limitaciones. Primero, es contrafactual; no podemos saber si los candidatos a concejal independientes se les habría ofrecido entrar en otra lista, y no podemos saber si habrían optado por entrar a esa lista si habría existido la oportunidad. Segundo, es irracional; si los independientes no habrían entrado a una lista, no habrían podido sumar la misma cantidad de votos, y por ende no habrían constituido una amenaza.

Por eso, me parece que la mejor opción de la Concertación–con miras a la elección de 2008–habría sido ofrecer cupos a tanto los concejales independientes como a los alcaldes independientes. Si verdaderamente habrían querido neutralizar la amenaza de terceras fuerzas y candidatos independientes, habrían incluido en su planilla a todas las potenciales amenazas.

La división de la Concertación en 2008 funcionó mejor como instrumento redistributivo de poder que como instrumento para ganar la elección. La división de listas funcionó para satisfacer la demanda de los partidos más pequeños (el PPD y el PRSD) de obtener más cupos. Pero también sirvió para que los partidos grandes (el PDC y el PS) pudieran revindicarse frente a su amplia base de militantes al entregarle más candidaturas.

Sin embargo, como la Concertación perdió la elección de alcaldes, y redujo su votación en concejales, podemos sostener que dividir la coalición en dos listas fue una pésima estrategia para ganar las elecciones. La razón de la división fue tratar de aumentar los cupos de cada partido, y la excusa fue tratar de evitar una fuga de votos hacia tercera fuerzas.

Si en 2012 la Concertación pretende llevar dos listas debe corregir este error. La amenaza ya no es sólo la lista del JPM, que se alimenta de votos hacia la izquierda ideológica de la coalición. En 2012 se suma la amenaza del JPM el PRO y el PRI, quienes se alimentan de votos hacia el centro ideológico de la coalición.

Para llevar dos listas–y tener una prospectiva decente de ganar la elección–la Concertación debe incluir a las terceras fuerzas en sus listas de alcaldes y concejales. La amenaza del JPM se puede canalizar por medio de pactos por omisión, pero la amenaza del PRO y el PRI solo se puede canalizar por medio de cupos por dentro la lista. Si el PRI y el PRO deciden ir en una lista soberana, la Concertación se enfrenta a una amenaza electoral mayor a la de 2004 o la de 2008.

3. La Concertación lleva 1 lista; la Alianza lleva 2 listas.

Esta es una alternativa que los expertos electorales de la Alianza están estudiando (ver nota). La única forma de que la Alianza pueda obtener un mejor retorno electoral al llevar dos listas es si la Concertación decide llevar una. Si esto sucede, significa que la demanda de candidaturas del PRO y el PRI no habrán sido satisfechas por el sistema.

Al no entrar en la lista de la Concertación, el PRO y el PRI buscaran una de tres alternativas:

  1. Unilateralmente buscar un acuerdo de pacto por omisión con la Concertación
  2. Ir en una lista soberana para captar votantes descontentos de la Alianza y la Concertación
  3. Negociar cupos con la Alianza para llevar candidatos independientes por su lista.

De estas tres alternativas, la menos probable es la primera. Dado que la Concertación va alcanzar un pacto por omisión con la lista del JPM, y ya tendrán que dividirse los “pocos” cupos entre los 4 partidos en su lista única, no querrán comprometer más alcaldías, y solo ofrecerán algunos cupos al PRO y el PRI en su lista de concejales. Esto será naturalmente rechazado por el PRO y el PRI, que saben que constituyen una amenaza mayor compitiendo en una lista soberana.

Si la Alianza se quiere dividir en dos listas, será por el mismo razonamiento que se dividió la Concertación en 2008. Por eso, es crucial que si la Alianza decide llevar dos listas en 2012 deberá aprender de los errores de la Concertación en 2008. Para ganar en 2012 necesitara tener una planilla lo suficientemente competitiva para derrocar la lista única de la Concertación. Y la única forma de hacerlo por medio de dos listas es reclutando candidatos que representan una amenaza: candidatos independientes, del PRO, el PRI y CH1, entre otros.

4. La Concertación lleva 2 listas, la Alianza lleva 2 listas.

Un cuarto escenario es que ambas coaliciones se dividan en dos listas. En este caso la disputa de las coaliciones por ganar genera la incertidumbre natural de una elección sin precedentes. Algunas de las consideraciones que podrían inclinar la balanza hacia a un lado u otro son las siguientes:

  • Si la Alianza logra negociar con el PRI y/o el PRO
  • La cantidad y el lugar de los cupos que la Alianza le da a independientes fuera de pacto
  • Si la Concertación logra negociar con el PRI y/o el PRO
  • La cantidad y el lugar de los cupos que la Concertación le da a independientes fuera de pacto

Mi impresión es que la coalición que logre captar al PRI y el PRO va tener una ventaja importante sobre la otra coalición. La elección presidencial de 2009 mostró que una parte importante de gente esta dispuesta a votar por candidatos que están fuera de las grandes coaliciones. Esta es una demanda que las coaliciones no han logrado absorber en la democracia-entre-elecciones. Captar votos por medio del discurso del PRI y el PRO significa sumar una votación que de otra manera es un voto en contra.

En cambio, si la Alianza y la Concertación deciden dividir su coalición en 2 listas (y la Concertación pacta por omisión con JPM; y la Alianza incluye a CH1), y deciden no incluir al PRI y al PRO en sus respectivos pactos, se enfrentan a perder una parte importante de votos. En 2012 los que inclinarán la balanza (tal como en 2008) serán los que están fuera de las grandes coaliciones, pero en mayor magnitud que en cualquier elección previa. Pues son estos los partidos que capitalizarán en las urnas el descontento con el sistema.

Elección Municipal de 2012: Partidos fuera de las grandes Coaliciones

El sistema electoral chileno distorsiona preferencias políticas. Mientras la gran mayoría de los chilenos se declara ser de centro, 85% de los candidatos electos son de la centro-izquierda (Concertación) o la centro-derecha (Alianza). Sólo un puñado de candidatos independientes, y de partidos que compiten por fuera de la Concertación y la Alianza, logran acceder al poder por vía democrática. En la elección de alcaldes de 2008, 291 de los 345 comunas eligieron un candidato de la Concertación o la Alianza. De las 53 comunas restantes, 38 eligieron candidatos independientes fuera de pacto, y 15 eligieron candidatos de partidos políticos alternativos.

Con la elección municipal de 2012 en la mira, en este artículo propongo un teorema para determinar en qué comunas candidatos independientes, y candidatos de partidos que compiten por fuera de la Concertación y la Alianza, tienen mayor probabilidad de ganar. Para este ejercicio me baso fundamentalmente en el rendimiento electoral de candidatos en elecciones pasadas (1992, 1996, 2000, 2004, 2008). La unidad de análisis es la comuna; utilizo el genoma electoral de cada comuna para determinar la probabilidad de la comuna de elegir a un candidato que no es ni de la Concertación, ni de la Alianza.

El razonamiento es el siguiente. Hay ciertas comunas que están predeterminadas a elegir candidatos de izquierda (e.g., La Ligua, Til-Til, Pedro Aguirre Cerda), y hay ciertas comunas que están predeterminadas a elegir candidatos de derecha (e.g., Las Condes, Providencia, Vitacura). En estas comunas de votantes duros, las cúpulas políticas saben de antemano quién va ganar la elección. No necesitamos una bola de cristal para saber que un candidato del partido Comunista (PCCH) no puede ganar en Vitacura, o que un candidato de la Unión Demócrata Independiente (UDI) no puede ganar en Til-Til.

Al haber un patrón establecido (de preferencias políticas en ciertas comunas), los recursos de campaña se pueden distribuir mejor. (¿Cuánto esta dispuesto a invertir el PCCH para llevar un candidato comunista en Vitacura, sabiendo de antemano que va perder?) Es crucial que los partidos sepan dónde pueden competir. Dado que nominar candidatos en todo el país conlleva un alto costo económico, las élites de las grandes coaliciones registran y sistematizan información sobre dónde pueden llevar candidatos con probabilidades reales de ganar. Por ejemplo, las élites del partido Demócrata Cristiano (PDC) saben que tienen buenas prospectivas en comunas rurales.

Los partidos que están fuera de las grandes colaciones sufren de varios problemas para hacer este tipo de cálculo.

Una razón es que los partidos que están fuera de las grandes coaliciones son partidos zonales, que llevan candidatos solo en ciertas zonas del país. Por ejemplo, la lista electoral La Fuerza del Norte (LFN) en 2008 anticipó que sus posibilidades de nominar candidatos en todas las comunas del país y ganar en la mayoría eran bajas. Por lo que decidió nominar candidatos sólo en comunas en que pensaron que tenían una alta probabilidad de ganar. De los 4 candidatos que llevaron, ganó sólo 1. Este problema también existe en partidos que tienen alcance nacional. Dado que en la gran mayoría de las comunas son tercera, cuarta o quinta preferencia, suelen perder en la mayoría de las unidades electorales donde compiten. Es el caso de la lista Juntos Podemos Más (JPM). En 2008 llevó 191 candidatos, de los cuales sólo logró elegir 7. En comparación con LFN, la campaña de JPM fue un desastre electoral.

Por eso es importante que los partidos que están fuera de los grandes pactos entiendan cuál es su probabilidad de llevar candidatos en ciertos distritos y perder. Para evitar un desastre electoral como la del JPM en 2008 (y también en años anteriores), los partidos que compiten contra el sistema (la distorsión de las preferencias políticas) necesitan saber cuáles son las comunas donde tienen reales posibilidades de ganar. En lo que sigue propongo una serie de comunas donde pueden ganar los partidos que están fuera de las dos grandes coaliciones, pero ideológicamente están en alguna parte entremedio — partidos que son más derecha que la DC, pero más izquierda que RN. Como referencia: el PRI, el PRO y CH1 (i.e., “partidos bisagra”).

(Nota: al momento de escribir este artículo los 3 partidos nombrados arriba no estaban registrados dentro de las coaliciones. Sin embargo, la misma lógica aplica si llegan a entrar, dado que al momento de negociar candidaturas, deben tener una postura clara sobre dónde es más y menos probable conseguir un escaño).

Para dar con el perfil de la comuna donde puede ganar un candidato de estos partidos bisagra, identifico algunas características de las comunas en donde tienen una baja probabilidad de ganar.

  1. No pueden ganar en las comunas más grandes: Viña del Mar, Maipú, Valparaíso, La Florida, Las Condes, Puente Alto, Santiago, Antofagasta, Concepción y Ñuñoa son comunas donde los partidos tienen intereses estratégicos. Principalmente por ser comunas que influyen de forma directa en las elecciones de diputados y senadores. Por eso las dos grandes coaliciones tienden a nombrar candidatos seguros en las 10 comunas más grandes del país para no arriesgar perder la elección.
  2. No pueden ganar en las comunas más pequeñas. Comunas pequeñas, como Antártica, Tortel, O’Higgins, Timaukel responden a dinámicas locales. En la mayoría de los casos, los candidatos que resultan electos en comunas pequeñas tienen una plataforma de campaña basada en necesidades exclusivas a esa comuna. En 2008 en la comuna de Río Verde, Tatiana Vásquez fue electa con 100% de los votos (357).
  3. No pueden ganar en comunas lideradas por caudillos locales. En algunas comunas, especialmente en los sectores rurales y más extremos del país, los votantes tienden a votar por candidatos nacidos y criados en la comuna. Es el caso de los alcaldes Johnny Carrasco en Pudahuel (PS), Claudio Arriagada (PDC) en La Granja, Sadi Melo (PS) en El Bosque, Hasan Sabag (PDC) en Cabrero, Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa, Sixto García (RN) en Camiña, Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto. Estos alcaldes son la punta de una pirámide compuesta de familia, amigos y conocidos. Y cuando dejen el municipio, el poder recaerá sobre alguien asociado al círculo cercano del alcalde.
  4. No pueden ganar en comunas que tienen una marcada tendencia histórica de apoyar un clan o un partido especifico. Mientras más homogénea la composición política de las autoridades electas en una comuna, más difícil es convencer al electorado que una opción alternativa es mejor. Cerro Navia es un buen ejemplo, dado que ha sido una comuna dominada por el clan Girardi del PPD. Cristina Girardi (PPD) fue electa alcalde en 1996, 2000 y 2004, hasta que en 2009 fue electa diputada (distrito 18). Anteriormente su hermano Guido Girardi (PPD) había sido electo diputado en el mismo distrito en 1993, 1997 y 2001 hasta que fue electo Senador (santiago poniente) en 2005. Entre 2006 y 2010 el padre de ambos, Guido Girardi Briére (PPD), fue electo diputado por la zona. Cualquier intento de competir con el clan fue fútil. Un RN solo logró entrar a la alcaldía una vez que todo el clan ya progresó al siguiente nivel en su carrera política.

De las comunas restantes, creo que es necesario que las siguientes características estén presentes para que la comuna tenga una alta probabilidad de elegir a un candidato de un partido bisagra.

  1. Comunas donde ganan los partidos moderados de las grandes coaliciones. Los partidos bisagra suelen ser producto de la deficiente oferta de los partidos de las grandes coaliciones para ofrecer una alternativa de centro. Porque las coaliciones ideológicamente representan a la centro-izquierda y a la centro-derecha, se tiende a pensar que los votantes tienen las mismas preferencias. Sin embargo, la mayoría de los votantes en Chile, lejos de considerarse de centro-izquierda o centro-derecha se declaran ser de centro. Por eso en las comunas donde los votantes tienden a tener una preferencia promedio (la mayoría de las comunas en Chile), los partidos moderados tienen importantes prospectivas de ganar; tanto los que están dentro de las grandes coaliciones como los que están fuera de las grandes coaliciones. Ergo, candidatos de partidos “bisagra” tienen una mayor probabilidad de ganar en las comunas donde el alcalde titular es de RN o del PDC. En 2000 hubo 159 comunas donde ganó un RN o un PDC.
  2. Comunas donde hay una alta alternancia entre ambas coaliciones. En comunas donde votantes no tienen preferencias estables, hay una tendencia de alternar constantemente entre candidatos de diferentes orígenes políticos. Por eso, en comunas donde hay una mayor volatilidad electoral, los partidos bisagra tienen una mayor probabilidad de captar el voto de los indecisos.
  3. Comunas donde tienden a ganar candidatos independientes (que compiten por la lista de una de las dos grandes coaliciones o como independientes fuera de pacto). Las cúpulas de los partidos nominan candidatos independientes al saber que tienen una mejor oportunidad que un militante de ganar la elección. Las comunas donde esto es una tendencia, son diferentes al resto de las comunas. Por una o otra razón, la mayoría relativa de la comuna esta dispuesta a votar por un independiente por sobre un militante.

En conclusión, las comunas en donde un candidato de un partido que esta fuera de la Concertación y la Alianza pero en el centro del espectro ideológico, tiene una mayor probabilidad de ganar, es en:

  • Las comunas que fueron gobernadas por un PDC o un RN en la serie 2000-2012.
  • Las comunas que alternaron entre Concertación y Alianza en la serie 2000-2012.
  • Las comunas donde un independiente fue electo en 2004 y 2008.
  • Menos en las comunas más grandes y más pequeñas del país, y las comunas dominadas por caudillos locales o clanes políticos/familiares.

Recomiendo a los partidos fuera de las grandes coaliciones competir en las siguientes (110) comunas:

  • Algarrobo, Alhué, Alto del Carmen, Angol, Antuco, Calera, Calera de Tango, Cañete, Cartagena, Castro, Catemu, Cauquenes, CerrillosChaitén, Chanco, Chonchi, Cisnes, Cochamó, Codegua, Concón, Curepto, Dalcahue, Doñihue, El Quisco, El Tabo, Freire, Freirina, Frutillar, Galvarino, Hualañé, Independencia, Isla de Maipo, La Cisterna, La Serena, La Unión, Lago Ranco, Lampa, Lanco, Las Cabras, Lautaro, Limache, Llanquihue, Llay Llay, Lo Barnechea, Lo Espejo, Loncoche, Los Sauces, Lumaco, Malloa, Mariquina, Maullín, Ninhue, Nogales, Nueva Imperial, Olivar, Osorno, Padre las Casas, Paredones, Parral, Pelarco, Pelluhue, Peñalolén, Pencahue, Penco, Perquenco, Pica, Pitrufquén, Portezuelo, Puchuncaví, Puerto Octay, Purén, Purranque, Queilén, Quellón, Quemchi, Quillón, Quilpué, Quinchao, Quinta Normal, Quintero, Rauco, Retiro, Río Hurtado, Romeral, Salamanca, San Carlos, San Clemente, San Esteban, San Javier, San Miguel, San Nicolás, San Pablo, San Ramón, San Rosendo, Santa Bárbara, Santa Cruz, Santa Juana, Santa María, Temuco, Tocopilla, Tomé, Treguaco, Tucapel, Valdivia, Vichuquén, Vicuña, Vilcún, Villarrica, Vitacura, Zapallar.

No recomiendo a los partidos fuera de las grandes coaliciones competir en las siguientes (56) comunas:

  • Antofagasta, Cabildo, Cabrero, Camiña, Casablanca, Cerro Navia, Cochrane, Coínco, Colchane, Concepción, Coquimbo, Curaco de Vélez, El Bosque, Futaleufú, General Lagos, Guaitecas, Isla de Pascua, Juan Fernández, La Estrella, La Florida, La Granja, La Pintana, Lago Verde, Laguna Blanca, Las Condes, Macul, Maipú, Mejillones, Monte Patria, Navarino-Cabo de Hornos, Ñuñoa, O’Higgins, Ollagüe, Paihuano, Palena, Pozo Almonte, Primavera, Pudahuel, Puente Alto, Pumanque, Quilaco, Quillota, Río Ibáñez, Río Verde, San Felipe, San Gregorio, San Juan de la Costa, San Pedro de Atacama, Santiago, Santo Domingo, Taltal, Timaukel, Torres del Paine, Tortel, Valparaíso, Viña del Mar.

Finalmente, en el resto de las comunas (179), pienso que utilizar una revisión caso-a-caso es una mejor estrategia que utilizar una regla general. La lista de esas comunas es la siguiente:

  • Aisén, Alto BioBio, Alto Hospicio, Ancud, Andacollo, Arauco, Arica, Buin, Bulnes, Calama, Calbuco, Caldera, Calle Larga, Camarones, Canela, Carahue, Chañaral, Chépica, Chiguayante, Chile Chico, Chillán, Chillán Viejo, Chimbarongo, Cholchol, Cobquecura, Coelemu, Coihaique, Coihueco, Colbún, Colina, Collipulli, Coltauco, Combarbalá, Conchalí, Constitución, Contulmo, Copiapó, Coronel, Corral, Cunco, Curacautín, Curacaví, Curanilahue, Curarrehue, Curicó, Diego de Almagro, El Carmen, El Monte, Empedrado, Ercilla, Estación Central, Florida, Fresia, Futrono, Gorbea, Graneros, Hijuelas, Hualaihué, Hualpen, Hualqui, Huara, Huasco, Huechuraba, Illapel, Iquique, La Cruz, La Higuera, La Ligua, La Reina, Laja, Lebu, Licantén, Linares, Litueche, Lo Prado, Lolol, Longaví, Lonquimay, Los Alamos, Los Andes, Los Angeles, Los Lagos, Los Muermos, Los Vilos, Lota, Machalí, Máfil, Marchihue, María Elena, María Pinto, Maule, Melipeuco, Melipilla, Molina, Mostazal, Mulchén, Nacimiento, Nancagua, Natales, Navidad, Negrete, Ñiquén, Olmué, Ovalle, Padre Hurtado, Paillaco, Paine, Palmilla, Panguipulli, Panquehue, Papudo, Pedro Aguirre Cerda, Pemuco, Peñaflor, Peralillo, Petorca, Peumo, Pichidegua, Pichilemu, Pinto, Pirque, Placilla, Porvenir, Providencia, Pucón, Puerto Montt, Puerto Varas, Punitaqui, Punta Arenas, Puqueldón, Putaendo, Putre, Puyehue, Quilicura, Quilleco, Quinta de Tilcoco, Quirihue, Rancagua, Ránquil, Recoleta, Renaico, Renca, Rengo, Requínoa, Rinconada, Río Bueno, Río Claro, Río Negro, Saavedra, Sagrada Familia, San Antonio, San Bernardo, San Fabián, San Fernando, San Ignacio, San Joaquín, San José de Maipo, San Pedro, San Pedro de la Paz, San Rafael, San Vicente, Sierra Gorda, Talagante, Talca, Talcahuano, Teno, Teodoro Schmidt, Tierra Amarilla, Tiltil, Tirúa, Toltén, Traiguén, Vallenar, Victoria, Villa Alegre, Villa Alemana, Yerbas Buenas, Yumbel, Yungay.

2 listas para la Concertación en 2013

En 2008, los cuatro partidos de la Concertación fueron por primera a una elección en listas separadas. Inicialmente la idea, propuesta por el PPD y el PRSD, fue rechazada por el PDC y el PS quienes consideraban que la propuesta podría quebrar definitivamente a la coalición. Pero finalmente accedieron; una lista fue compuesta por el PDC y el PS (Concertación Democrática) y otra lista fue compuesta por el PPD y el PRSD (Concertación Progresista).

Si bien no ayudó mucho (la Concertación perdió 57 comunas y 62 concejales), no fue una mala idea. Si habría habido primarias para alcaldes, se podría haber seleccionado a candidatos mejor posicionados para competir. En concejales, en cambio, la doble lista sí permitió integrar liderazgos locales que de otro modo habrían ido como candidatos independientes o en la lista de Chile Limpio o de Juntos Podemos.

Concejales 2004

Alcaldes 2004

Concejales 2008

Alcaldes 2008

¿Qué pasaría si la Concertación decide dividirse en 2 listas para las elecciones de diputado de 2013?

Primero, una prueba de factibilidad política:

  • El PDC estaría en contra. Actualmente es el partido al cual se le asignan más distritos para competir. Cualquier cambio los perjudicaría.
  • El PS estaría indeciso. Es el tercer partido más grande de la Concertación, lugar disputado con el PPD. Podría elegir cualquier lado dependiendo de las elecciones municipales de 2012.
  • El PRSD y el PPD estarían a favor. Son los partidos que más podrían ganar con la doble lista. Como el partido más pequeño de la coalición, cualquier cambio le vendría bien al PRSD. El PPD, en cambio es el partido más efectivo de la Concertación y tiene un despliegue territorial para posicionar candidatos en al menos 4/7 del país (zona central).

Si la Concertación se dividiera en dos listas, lo más probable es que la PDC competiría con el PS  y el PRSD compitiera con el PPD. Esto significaría que ambas listas podrían nominar hasta 120 candidatos cada una para competir en los 60 distritos que están en juego. El cuadro que esta abajo muestra la distribución de escaños en las últimas tres elecciones.

Si suponemos que el PDC nomina 60 candidatos y el PS nomina 60 candidatos, ambos estarán nominado más candidatos que nunca antes. Si suponemos que el PPD y el PRSD se dividen 75/45, ambos también estarían nominado más candidatos que nunca antes. En la práctica cada uno de los 4 partidos tendría mayor probabilidad de ganar, dado que llevan más candidatos.

Pero esta estrategia tiene un problema central (suponiendo que cada partido logra levantar la cantidad de candidatos que sugiero arriba). Los partidos estarán compitiendo entre sí.  Si suponemos que ±50% de cada distrito vota por la Alianza (sin tomar en cuenta otras listas), los partidos de la Concertación estarán compitiendo por 50% de los votos. Esto es conlleva cierto riesgo, dado que a medida que aumenta la cantidad de listas, disminuye la cantidad de votos promedio por lista. Esto último fortifica a la lista mas fuerte (en este caso la Alianza), posibilitando un doblaje a su favor.

Por eso es difícil prever una división entre las listas. Los partidos de la Concertación compiten por la preferencia del mismo votante, y sin coordinación entre la élites arriesgan mucho. La única forma que dos listas sería funcional para el objetivo, sería pactar por omisión en la mayoría de los distritos, y competir libremente en el resto de los distritos. Aún así, surgen dudas, por ejemplo: ¿en qué distritos coordinar y en qué distritos competir?

En conclusión, 2 listas para la Concertación solo son posibles si los candidatos si se hace un enorme pacto por omisión. Cosa que es prácticamente idéntico a lo que se ha hecho en todas las elecciones desde 1989.

Distribución de Candidaturas dentro de la Alianza y la Concertación

Una breve reflexión en cuanto a la distribución de candidaturas dentro de la Alianza y la Concertación. Abajo hay dos tablas que muestran la relación entre competencia y coordinación dentro de las dos coaliciones más grandes de Chile. De estas tablas saco 2 conclusiones con miras a las elecciones de diputado de 2013:

  • Dentro de la Alianza, la UDI es el partido más competitivo y más exitoso. RN necesita elegir distritos donde cree poder ganar si quiere obtener más diputados.
  • Dentro de la Concertación el PDC es el partido más influyente, pero menos efectivo. El PPD y el PS deben exigir más candidaturas para competir para el bien de la Concertación.

Me explico.

Dado que las distorsiones del sistema electoral obligan a los partidos agruparse en coaliciones, las élites deben negociar la repartición de escaños entre los partidos. En cada coalición el partido más grande obtiene más escaños; en la Concertación es el PDC y en la Alianza es la UDI. La regla de oro es la siguiente: si a un partido se le asignan 30 de 120 escaños para competir y efectivamente gana los 30 escaños el día de la elección (100% efectividad), en la próxima elección se espera que se le entreguen al menos 30 escaños.

Pero hay casos donde el poder de negociación de las élites puede más de lo que es electoralmente justo. Por ejemplo, en 1989-1997 RN fue el partido más grande de su coalición, llevando más candidatos a la elección y eligiendo más de su plantilla que cualquiera de los otros partidos (UDI, Partido del Sur, Unión de Centro Centro). En la última elección que RN fue el partido más grande de la Alianza (1997), logró llevar 52 de los 119 candidatos, es decir 43,6% del total de la lista de la Alianza. De ese 43,6%, RN logró el 44,2%, siendo el partido más efectivo de la coalición en esa elección — al igual que en las tres anteriores. Sin embargo en 2001, la UDI logró llevar más candidatos que RN dando vuelta la tendencia. ¿Por qué, si RN había probado ser un partido más efectivo? Es un caso único, dado que sin haber habido un cambio en el balance de resultados electorales, hubo un cambio en el balance de poder. Desde entonces la UDI ha dominado la toma de decisiones electorales dentro de la coalición — y la Alianza ha logrado crecer a costa de la Concertación.

En la Concertación este cambio de balances no ha ocurrido. Si bien el PDC es el partido más grande de la coalición, su rendimiento electoral es inferior al de otros partidos, como el PS y el PPD. Sin contar el PRSD, el PDC es el partido que menos candidatos logra elegir de su total; es el partido menos efectivo de la Concertación. Para la sobrevivencia de la Concertación, es necesario plantear una nueva estrategia. El golpe que dio la UDI en la Alianza la debe dar el PPD y el PS en la Concertación. La distribución de candidaturas debe estar pensada en función a la coalición como un todo, más que a los partidos como partes.

Lista Candidatos, 2012 y 2013

Estoy compilando una lista de potenciales candidatos para las elecciones municipales de 2012, y las elecciones legislativas y presidenciales de 2013.

La lista de candidatos a Presidente ha sido la más sencilla de compilar. Sabemos por sentido común quiénes son los que quieren ser candidatos (no podemos excluir a Pablo Longueira (UDI) de la lista hasta que se cierren los registros electorales).

La lista de candidatos a Senador es algo más compleja, dado que hay que conjugar estrategias políticas locales con las negociaciones de élites en la misma ecuación (los diputados Felipe Ward (UDI) o Manuel Rojas (UDI) podrían competir por el escaño del ex-RN Carlos Cantero (IND) en la II circunscripción, pero ¿qué pasa si Cantero decide reingresar a la Alianza?). Asimismo, hay que tomar en cuenta jugadas estratégicas a nivel de coaliciones, donde titulares podrían repostularse por otro distrito o enrocar con otro titular (Eduardo Frei (PDC) podría postular a la región de Los Ríos, mientras Camilo Escalona (PS) podría postular a la región de Los Lagos). Finalmente, es importante monitorear las prospectivas electorales de los diputados (los distritos 59 y 60 son del mismo tamaño que sus respectivas circunscripciones, por lo que los diputados tienden desafiar a los senadores titulares).

La lista de candidatos a Diputado es similar a la de senadores. Hasta el momento he usado tres estrategias paralelas para compilar la lista.

(1) Usar nombres de políticos que potencialmente podrían ser premiados por las élites de los partidos para competir por un escaño. Por ejemplo, Rodrigo Álvarez podría ser premiado por la UDI para competir contra Marcela Sabat denuevo en el distrito 21 (donde perdió por menos de 1%), o bien podría intentar recuperar su escaño en el distrito 60 que actualmente es del independiente — con aspiraciones senatoriales — Miodrag Marinovic.

(2) Usar nombres de ex-diputados y ex-candidatos a diputado que tuvieron buena votación en la elección pasada (2009) pero no fueron electos. Por ejemplo, Amelia Herrera (RN) perdió por 16 votos a Arturo Squella en el distrito 13, razón importante para incentivarla a repostular. También hay que tomar en cuenta los independientes y terceros partidos; aunque tengan una opción más difícil, pueden ser determinantes en el resultado final de la elección. Por ejemplo, la candidatura de un independiente fuera de pacto ligado a la centro-derecha podría romper el doblaje de la Alianza en el distrito 23.

(3) Usar nombres de alcaldes, ex-alcaldes o ex-candidatos a alcalde con buena votación. Si bien aún faltan los resultados de las elecciones municipales 2012 de por medio, la lista ya incluye candidatos de las 10 comunas con más votantes inscritos: Virginia Reginato Bozzo (UDI y primera mayoría nacional de votos en 2008) de Viña del Mar, Rodolfo Carter (UDI) de La Florida, Jorge Castro Muñoz (UDI) de Valparaíso, Alberto Undurraga Vicuña (PDC) de Maipú, Francisco De La Maza Chadwick (UDI) de Las Condes , Manuel José Ossandon Irarrázabal (RN) de Puente Alto, Pablo Zalaquett Said (UDI) de Santiago, Marcela Hernando Pérez (IND) de Antofagasta, Patricio Kuhn Artigues (UDI) de Concepción, Pedro Sabat Pietracaprina (RN y padre de la actual titular del distrito 21, Marcela Sabat) de Nuñoa, y Miguel Becker Alvear (RN y hermano de actual titular del distrito 50, Germán Becker) de Temuco.

La lista de candidatos a Alcalde está compuesta con nombres proporcionados de forma anónima por personas cercanas a los candidatos o a los partidos políticos. Y porque es solo un seguimiento a las comunas con más de 50,000 personas inscritas para votar, también se usa información publicada en la prensa.

Para sugerir una posible candidatura, enviar nombre del candidato/a (y por qué crees que es plausible) a: tresquintoschile@gmail.com.

Candidatos al Senado 2013

Tras investigar algunas posibles candidaturas al senado compuse una lista de los principales contendores. A partir de una nota que fue publicada en El Mostrador (ver aquí) y otra que fue publicada en La Segunda (ver aquí), incorporo algunos nombres a la potencial lista de candidatos a senador en 2013.

Como conclusión de la lista resultante, destaco tres puntos.

(1) Composición política de los candidatos:

  1. Presumo que todos los senadores incumbentes irán a la reelección.
  2. Presumo que 23 diputados querrán probar suerte en la elección de senadores. En total serán 10 de la Alianza y 13 de la Concertación.
  3. Presumo que 3 alcaldes querrán probar suerte en la elección de senadores. En total será 1 de la Alianza (Manuel José Ossandon de Puente Alto) y 2 de la Concertación (Rabindranath Quinteros de Puerto Montt y Claudio Orrego de Puente Alto).
  4. De los senadores que irán a reelección, 2 son senadores designados: Gonzalo Uriarte (quien reemplazó a Evelyn Matthei en la IV región) y Carlos Larraín (quien reemplazó a Andrés Allamand en X región sur).

(2) Casos especiales a mirar:

  1. XV región se podría dividir, y Arica y Parinacota podría celebrar su primera elección senatorial. (La X también podría abrir una circunscripción para Osorno, pero la opción es más lejana).
  2. 2 regiones no tienen candidatos desafiantes. La VIII región norte y la XIV están dominadas por los incumbentes.
  3. Las circunscripciones más disputas de la Alianza son la II y RM poniente, ambas con 4 posibles candidatos. La II porque la apuesta es desbancar a Cantero, y la RM poniente por reemplazar a Novoa.
  4. La circunscripción más disputa de la Concertación es la X región sur, con 6 posibles candidatos, dado que Escalona estaría buscando ser electo en otra región.
  5. VIII región sur es la única circunscripción donde la Concertación logró doblar en 2005. Intuyo que llegarán varios candidatos para reemplazar a Navarro.

(3) La información que falta:

  1. Si se crea la circunscripción de Arica y Parinacota–u Osorno–, los partidos van a querer posicionar candidatos que no podrían entrar de otra forma al Senado.
  2. Algunos senadores quieren cambiar de circunscripción. Los con mayores probabilidad de hacerlo son los más conocidos y con mayor votación: Frei, Escalona, Chadwick y Larraín.
  3. Algunos diputados son carta segura de los partidos para entrar en alguna circunscripción: Claudio Orrego, Jorge Sabag, Manuel José Ossandón, Cristián Monckeberg y José Antonio Kast. (Jacqueline Van Rysselberghe también es carta segura en la VIII).
  4. Falta que el gobierno posicione intendentes como candidatos, sobre todo en las regiones afectadas por el terremoto (entre las regiones pares: VI y VIII).
  5. Falta que el gobierno posicione a ministros como candidatos, sobre todo aquellos que no van a ser candidatos presidenciales (ver lista aquí).
  6. Falta ver si los independientes Bianchi y Cantero optan por entrar a alguna coalición, deciden competir como independientes o retirarse. También falta saber el destino final de Kuschel, Sabag, Longueira y Novoa.
  7. Faltan los resultados de las elecciones municipales de 2012.

Si las Elecciones Presidenciales fueran este Domingo

Compuse un cuadro con los principales contendores a ser los candidatos presidenciales de la elección presidencial de 2013.

Para jugar con los datos, hagamos un par de suposiciones:

  1. La elección presidencial de 2013 tendrá un candidato de cada coalición.
  2. Los candidatos que estarán en la papeleta son los que están en el cuadro de arriba.
  3. Todos los candidatos tienen igual probabilidad de resultar electo dentro de sus coaliciones.

Si las suposiciones de arriba son ciertas, tenemos que:

La probabilidad de que el candidato de la Alianza sea mujer es de .33. En comparación con los hombres, la probabilidad de elegir a una mujer son 0.25 veces más bajas. En términos porcentuales, las probabilidad de elegir a una mujer es 75% más bajo que la de elegir a un hombre.

La probabilidad de que el candidato de la Concertación sea mujer es de .36. En comparación con los hombres, la probabilidad de elegir a una mujer son 0.57 veces más bajas. En términos porcentuales, las probabilidad de elegir a una mujer candidata de la Concertación es 42,8% más bajo que la de elegir a un hombre.

La probabilidad de que el candidato de la Alianza vendrá del gabinete de Piñera es de .66. La probabilidad de elegir a ex-ministro es el doble que la probabilidad de elegir a un candidato que no ha sido ministro. En términos porcentuales, las probabilidad de elegir a una ministro es 100% mayor que la de elegir a un candidato que no ha sido ministro.

La probabilidad de que el candidato de la Concertación venga del Senado es de .54. La probabilidad de elegir a Senador como candidato presidencial son 1.2 veces mayor a la probabilidad de elegir a un candidato que no es senador. En términos porcentuales, las probabilidad de elegir a una senador es 20% mayor que la de elegir a un candidato que no es senador.

La probabilidad de que el candidato de la Alianza sea militante de RN o independiente es de .55. La probabilidad de elegir a un RN o independiente como candidato presidencial es 1.2 veces mayor a la probabilidad de elegir a un UDI como candidato presidencial. La probabilidad de elegir a un RN o independiente es 26% mayor a la probabilidad de elegir a un UDI.

La probabilidad de que el candidato de la Concertación sea militante PDC es de .55. La probabilidad de elegir a un PDC como candidato presidencial es 1.2 veces mayor a la probabilidad de elegir a un candidato presidencial de otro partido de la Concertación. La probabilidad de elegir a un PDC es 26% mayor a la probabilidad de elegir a un PPD, un PRSD, un PS o un independiente.

En definitiva si las elecciones presidenciales fueran este Domingo, apostaría que el candidato de la Concertación sea un actual Senador, mayor de 50 años, militante de la PDC. Asimismo, apostaría que el candidato de la Alianza sería un actual Ministro, mayor de 50 y no militante de la UDI.

Si tuviera que adivinar, serían Ignacio Walker y Laurence Golborne. Pero eso es solo una conjetura trivial.

La rigurosidad empírica de este modelo no considera que quedan 2-años-y-medio entre ahora y el día de la elección y que pasarán muchas cosas entre medio, por lo que es imposible saber quiénes van a ser los candidatos. El modelo tampoco es sensible a casos que caen lejos de promedios, como el caso de Bachelet, quien tiene el promedio de aprobación más alto entre aquellos ránkiados en la encuesta CEP.

Pero si el patrón se mantiene: Senador/PDC/Hombre/mayor de 50 y Ministro/no UDI/Hombre/mayor de 45, entonces podremos acercarnos a identificar quiénes podrían ser posibles candidatos y dónde estará la lucha de poder. Por ejemplo: en el caso de la Concertación, la lucha de poder estaría entre Walker y Bachelet. En el caso de la Alianza, la lucha de poder estaría entre Golborne y un candidato UDI (¿Lavín?).