Category Archives: Elección Diputados 2013

WikiTresquintos

A partir de Junio de 2012 las listas de candidatos a Alcalde en 2012, Diputado en 2013, Senador en 2013 y Presidente en 2013 estarán disponibles en el sitio WikiTresquintos. También se registrarán resultados de elecciones y se actualizarán periodicamente encuestas de aprobación presidencial y encuestas de intención de voto.

Puede vistar el sitio en: http://wiki.tresquintos.com/.

[Archivo] Candidatos a Diputado 2013

Esta sección muestra la lista de potenciales candidatos a Diputado en 2013, a Mayo de 2012. Para ver detalles de la composición de la lista, pinchar aquí. Para ver la lista nueva, a partir de Junio 2012, pinchar aquí.

Los cuadros están divididos por zonas:

Norte

Quinta Región

Región Metropolitana 1

Región Metropolitana 2

 Centro Sur 1

Centro Sur 2

 Sur

 

La Otra Distorsión del Binominal

La distorsión más conocida del binominal es que obliga a una lista obtener más de 66,7% para sacar electo a sus dos candidatos (doblaje). Otra distorsión menos conocida es que en algunos casos permite que candidatos con la tercera preferencia de la unidad electoral sean electos. Estos son los nombres de los beneficiados en 2009.

Senadores

XV Región: Jaime Orpis (UDI) fue electo con 56.390 votos. Pese a que Salvador Urrutia (ILD) obtuvo 47.087 votos, Fulvio Rossi (PS) llegó al Senado con 45.639 votos.

Diputados

Distrito 5 (Copiapó): Lautaro Carmona (PC) fue elegido con 17.022 votos. Anita Quiroga (DC) obtuvo 13.503 votos, pero Carlos Vilches (UDI) llegó a la Cámara con 13.159 votos.

Distrito 10 (La Ligua): Andrea Molina (ILB) ganó con 36 mil votos. Alfonso Vargas (RN) obtuvo 34.859, pero salió electo Eduardo Cerda (PDC), con 30.017 votos.

Distrito 12 (Villa Alemana): Arturo Squella (UDI) salió con 30.108 votos. Pese a que Amelia Herrera (RN) obtuvo 30.092, Marcelo Schilling (PS) la dejó en el camino, con 24.124 votos.

Distrito 20 (Estación Central): Mónica Zalaquett (UDI) resultó electa con 56.168. Alvaro Escobar (ILC) obtuvo 52.755 votos, pero el diputado es Pepe Auth (PPD), con 49.981.

Distrito 25 (Macul): Ximena Vidal (PPD) ganó con 43.794 votos. Pese a que Gonzalo Duarte (PDC) tuvo 29.876, Felipe Salaberry (UDI) consiguió el puesto con 28.444 votos.

Distrito 28 (San Miguel): Guillermo Teillier salió con 49.040 votos. Jorge Insunza (PPD) consiguió 36.004 votos, pero Pedro Browne (RN), con 31.882, ganó.

Distrito 41 (Chillán): Rosauro Martínez (RN) resultó electo con 42.385 votos. Si bien Paz Oyarzún (UDI) obtuvo 31.885 votos, Carlos Abel Jarpa (PRSD) se quedó con el escaño, al conseguir 24.093 votos.

Distrito 42 (San Carlos): Jorge Sabag (PDC) obtuvo 32.174 y salió elegido. Si bien Felipe Letelier (PPD) sacó 26.644 votos, Frank Sauerbaum (RN) se quedó con el puesto, con 22.861.

Distrito 51 (Nueva Imperial): Joaquín Tuma (PPD) fue electo con 16.327 votos. Pese a que José Inostroza (ILA) obtuvo 12.077 votos, José Manuel Edwards (RN) llegó a la Cámara con 11.275.

Distrito 59 (Coyhaique): El diputado David Sandoval (UDI) obtuvo 12.092 votos. Aunque Pablo Galilea (RN) consiguió 10.323, fue René Alinco (ex PPD) quien se quedó con el puesto, con 9.381.

No Todo está Perdido: Reforma Electoral y Reforma Tributaria

Publicado en La Tercera

El gobierno de Piñera ha sido a lo más mediocre. Los errores no forzados han llevado al Presidente a obtener los niveles de popularidad más bajos de la historia democrática moderna. Esto ha afectado directamente la gobernabilidad, significativamente limitando la implementación de la agenda de trabajo que se prometió durante la campaña de 2009/2010.

Pero no todo está perdido. Para comparar con un gobierno de 4 años, el de Bachelet también tuvo un mal comienzo. Después de obtener niveles de aprobación presidencial cerca de su votación base (55%) en los primeros meses de gobierno, los índices rápidamente cayeron a estar entre 30% y 40% de aprobación. Esto solo se pudo revertir a partir del último año de gobierno, cuando finalmente pudo superar el 50%.

Si comparamos tendencias, vemos que tanto Bachelet como Piñera partieron con un alto nivel de apoyo, pero que se deterioró rápidamente. Para ambos, este sentimiento ciudadano se mantuvo durante los dos primero años de gobierno. Y si Bachelet pudo recuperar, y mejorar, su aprobación presidencial, Piñera también puede. Pero para hacer esto, es crucial elegir el camino adecuado.

Mi opinión es que una reforma electoral y una reforma tributaria no solo podrán revertir la tendencia de aprobación presidencial y mejorar la gobernabilidad, pero podrán posicionar a la Alianza en la mejor posición posible para enfrentar la elección presidencial de 2013. Ambas son reformas que son transversales a los partidos políticos y que recogen la simpatía de la ciudadanía.

Sin embargo, es importante enfocarse en cómo y cuándo llevarlas a cabo.

Reforma electoral debe ser el tema de gobierno en 2012. Hasta el momento, la reforma se ha tratado en círculos de élite–partidos políticos, comisiones ejecutivas y casas de estudios–que concuerdan en la necesidad de un cambio. Si no existe una demanda ciudadana es precisamente por su carácter político. El gobierno debe subrayar esta situación e incluir a los ciudadanos en su diseño.

En un año electoral (municipales 2012), un trato horizontal de este tema será recompensado por los votantes. Abrir el debate–en la medida de lo posible–a la gente mostrará el espíritu de transparencia y de democracia que hasta el momento han sido las principales criticas de la oposición. Además, Piñera tendrá en sus manos la posibilidad de ser visto como el padre del sistema político del siglo XXI.

Reforma tributaria debe ser el tema de gobierno de 2013. No sólo es una demanda ideológicamente transversal, pero es la salida del principal problema de Piñera: el conflicto de la educación. Es evidente que no se terminarán las demandas de los estudiantes en lo que queda del periodo. Pero es igual de evidente que un cambio al sistema de tributos es el comienzo.

Es necesario invertir al menos el mismo tiempo que se ha invertido en pensar un nuevo sistema electoral, en pensar un nuevo sistema de tributos. Hasta el momento han habido varias propuestas e ideas para un recambio, pero el gobierno debe darle el tiempo y la importancia que necesita. Si existe un compromiso de reforma tributaria, los ciudadanos entenderán que podrá esperar hasta 2013.

Una buena estrategia mediática deberá acompañar al gobierno en liderar estas dos reformas. Lejos de presentarlas como el gran proyecto de la derecha, el gobierno deberá silenciosamente buscar compromisos de todos los sectores para llevarlas a cabo. No hay duda que tras diseñar e implementar estas reformas, la gente tendrá una percepción muy diferente de Piñera y la Alianza.

Pesos Pesados de la Concertación: ¿Candidatos en 2012 o 2013?

Las élites de los partidos ya están especulando sobre los efectos electorales que significaría para la Concertación llevar más de una lista para concejales. En este mismo espacio he escrito extensivamente sobre aquello. He reflexionado sobre los efectos de llevar dos, tres o cuatro listas. También he reportado la probabilidad de los partidos pequeños de distorsionar resultados electorales en contra de la Concertación. Pero fuera de la cantidad de listas, poco se ha discutido sobre otros aspectos de la elección. Entre ellos, las características de los candidatos que compondrían las listas para la elección de Alcaldes. Una idea es que la mejor forma de ganar la elección de 2012 es nominando a los “pesos pesados” de la Concertación como candidatos a Alcalde.

El objetivo sería ganar en las comunas más emblemáticas del país. Tiene sentido. Ocho de las diez comunas más con más votantes inscritos están en las manos de un Alcalde de la Coalición por el Cambio. Rodolfo Carter (UDI) esta en La Florida, Virginia Reginato (UDI) esta en Viña del Mar, Jorge Castro (UDI) esta en Valparaíso, Francisco De La Maza (UDI) esta en Las Condes , Manuel José Ossandón (RN) esta en Puente Alto, Pablo Zalaquett (UDI) esta en Santiago, Patricio Kuhn (UDI) esta en Concepción, Pedro Sabat esta en Nuñoa, y Miguel Becker (RN) esta en Temuco. Las dos otras comunas están bajo el mando de Alberto Undurraga (PDC) en Maipú y Marcela Hernando (Independiente) en Antofagasta.

Si la Concertación planea volver al poder en 2013, el primer paso es ganar las elecciones municipales. Y para ganar las elecciones municipales, es crucial hacer buenas campañas en las comunas más emblemáticas—precisamente las con más votantes. Primero, porque las comunas grandes representan importantes puntos de referencia para las elecciones en el resto del país. Por ejemplo, el resultado de una elección en La Florida arroja una tendencia bastante similar a los resultados de la elección a nivel nacional. Segundo, porque es una forma importante de declarar la victoria. Mientras que la Alianza obtuvo más votos que la Concertación en 2008, su golpe de gracia fue haber reportado y repetido en todos los medios su victoria en 8 de las 10 comunas más importantes.

Para evitar repetir esta derrota, algunos han propuesto nominar a los “pesos pesados” de la Concertación para desafiar a los titulares de la Coalición por el Cambio en la elección de Alcaldes de 2012. Por ejemplo, el ex-Senador Nelson Ávila (PRSD) podría levantar una candidatura en Valparaíso, para sacar a Castro. El ex-Ministro Jose Miguel Insulza (PS) podría levantar una candidatura en Las Condes, para sacar a De La Maza (UDI). El ex-Ministro Francisco Vidal (PPD) podría levantar una candidatura en Santiago para sacar a Zalaquett (UDI). El ex-Alcalde y ex-Ministro Francisco Huenchumilla (PDC) podría levantar una candidatura en Temuco, para sacar a Becker (RN). El ex-Senador Jaime Gazmuri (PS) podría levantar una candidatura en Talca, para sacar a Juan Castro (simpatizante UDI). Y el ex-Presidente Ricardo Lagos (PPD) podría levantar una candidatura en Providencia, para sacar a Cristian Labbé (UDI).

A primera vista parece una buena estrategia. Asumiendo que los “pesos pesados” se pondrían a la disposición de los intereses de la Concertación, su peso político aseguraría ganar en al menos la mitad de las 10 comunas mencionadas. Sin embargo, mi impresión es que no es una estrategia sensata. Los bajos índices de apoyo de Piñera en las encuestas ya tienen la marca de la Colación por el Cambio devaluada. Además, anticipo que el efecto de las marchas de los estudiantes se manifestara como un voto de castigo en las comunas oficialistas. En vez de tratar de ganar la elección de Alcaldes con una táctica ofensiva (sacando los “pesos pesados” a la cancha), la mejor estrategia es una táctica defensiva (simplemente aprovechar los errores no forzados de la Coalición por el Cambio).

Dado que elecciones locales giran en torno a fenómenos locales, figuras políticas de calibre nacional pierden su potencial de influir en la elección. Ahora bien, dependiendo de los resultados electorales de las elecciones municipales, los “pesos pesados” podrían convertirse en un factor decisivo en las elecciones presidenciales de 2013. Porque hay una alta correlación entre el voto presidencial y el voto legislativo, la mejor oportunidad para concretar la alternancia en 2013 es maximizar los votos en las elecciones legislativas. Si se nomina a los “pesos pesados” como candidatos a Alcalde, se pierde la oportunidad de utilizar su arrastre electoral en las elecciones concurrentes de 2013. Si los “pesos pesados” son nominados como aspirantes a la Cámara o al Senado, tendrán una mayor inherencia para mover los resultados nacionales a favor de su coalición.

El Efecto de Movilizaciones Ciudadanas sobre Resultados Electorales

En este artículo ofrezco una introspección a los potenciales efectos de las recientes movilizaciones ciudadanas sobre los resultados electorales de la Alianza en las elecciones municipales de 2012 y las elecciones legislativas de 2013.

Comienzo con las siguientes premisas:

  • El problema es la composición administrativa de La Moneda.
  • El efecto del problema son las movilizaciones ciudadanas.
  • El indicador de la magnitud del efecto es el nivel de aprobación presidencial.

1. El Problema

El problema es la composición administrativa de La Moneda. Ningún gobierno en la historia de Chile ha tenido tantos ministros independientes como la administración de Piñera. En lo que va del gobierno, ya han ejercido 12 ministros independientes. Como referencia, en los cuatro años del gobierno de Aylwin solo hubo 2 ministros independientes, en los seis años del gobierno de Frei solo hubo 5, en los seis años del gobierno de Lagos solo hubo 2, en los cuatro años de Bachelet solo hubo 4.

Esta composición de intereses heterogéneos ha provocado un relato difuso y personalista. Difuso porque con 12 ministros independientes, difícilmente pueden haber objetivos y convicciones ideológicas en común. La militancia partidista juega un rol crucial en circunscribir la homogeneidad de valores, convicciones y objetivos. Personalista porque el objetivo de Piñera al nominar ministros independientes es empoderar a cada ministro para administrar su cartera con total autoridad y relativa independencia. Coordinación inter-ministerial es clave para establecer el denominador común del gobierno.

2. El Efecto

Al intentar fortalecer los ministerios, Piñera debilitó al gobierno. Empoderó a los ministros para decidir con excesiva autonomía la dirección de sus carteras. Inevitablemente esto se transformó en una baja coordinación inter-ministerial, donde una política pública puede parecer razonable desde un despacho, pero contraproducentes desde otro. Por ejemplo, recudir las cotizaciones de salud en 7% para jubilados puede parecer razonable para los ministros de Salud y Economía, pero inviable para el Secretario General de la Presidencia.

Esta baja coordinación ha incentivado a pequeños grupos organizados a convocar movilizaciones ciudadanas masivas (e.g., Barracones, electricidad en Magallanes, HidroAysén). Si el gobierno hubiese estado informado e interconectado podría haber anticipado el efecto de implementar sus políticas públicas. Por eso, contario a lo que se piensa, las movilizaciones no son en contra de un gobierno de derecha, son en contra de un gobierno débil (Roberto Méndez equivocadamente sostuvo que una parte importante de los chilenos le irrita que la derecha esté gobernando).

Si este problema persiste, lo más seguro es que la Alianza sufra una masacre electoral en las urnas. Desde mi punto de vista, esto aún es evitable. La Alianza sigue siendo la coalición favorita para ganar en 2012. Por primera enfrenta una elección desde La Moneda; el despliegue en terreno no tiene precedentes. Pero el éxito dependerá de la reestructuración del gobierno. Si Piñera logra subir su aprobación sobre 50% (es decir, logra fortalecer el gobierno) tiene una buena oportunidad de ganar en 2012 y 2013.

Esto último se desprende de las siguientes premisas:

  • Para que la Alianza tenga un buen rendimiento en las elecciones municipales de 2012, Piñera necesita estabilizar su porcentaje de apoyo presidencial sobre 50%. (En un artículo académico encontré que el rendimiento electoral de la Alianza está directamente relacionado con los procesos políticos nacionales).
  • Para que la Alianza tenga un buen rendimiento en las elecciones legislativas de 2013, es crucial que tenga un buen rendimiento en las elecciones municipales de 2012. (En el mismo artículo académico encontré que los resultados de una elección municipal predicen de forma certera los resultados de la siguiente elección de diputados).

3. Planteamiento del Problema

Entonces la pregunta es:

  • ¿Qué tiene que hacer Piñera para estabilizar su porcentaje de apoyo sobre 50%?

4. La Respuesta

Cuando Piñera recibió 36% en la encuesta Adimark de Mayo 2011, sostuve que un cambio estructural era crucial para fortalecer el gobierno (ver aquí). Argumenté que la composición heterogénea del gabinete perjudicaba la coordinación inter-ministerial, y por ende debilitaba al gobierno frente a sus interlocutores. Recomendé que un cambio de gabinete sería la única forma de corregir el problema (ver aquí).

Sugerí dos alternativas. Una que proponía un cambio de gabinete sectorial; para mostrar la voluntad del gobierno para reparar problemas específicos que estaban creando problemas de gobernabilidad de corto plazo (e.g., no poder pasar proyectos claves en el Congreso). Otra que proponía un cambio de gabinete político; para integrar conducción real en la agenda, y así evitar potencial inestabilidad ciudadana y política en lo que resta del gobierno (entre ellos, movilizaciones masivas).

Desde entonces el problema se ha agravado. El problema ya no es no poder pasar ciertos proyectos claves en el congreso. El problema es que las movilizaciones se puedan instalar como una herramienta ciudadana de largo plazo. Por eso, un cambio de gabinete sectorial parece ser insuficiente. Para enfrentar los próximos dos años en La Moneda, Piñera debe replantear la estrategia del gobierno. Debe haber un cambio de gabinete sectorial y un cambio de gabinete político.

  1. Cambio Sectorial. Los ministerios de Educación y Medio Ambiente son las carteras más criticadas de La Moneda. Inevitablemente, para evitar movilizaciones, Piñera tendrá que hacer concesiones a los respectivos grupos de presión. Por ejemplo, en el caso de educación, no parece existir una salida que no implique negociar con los estudiantes. Luego de negociar, La Moneda se verá debilitada si el ministro que perdió poder permanece en el poder. Por eso, tras entregar las respectivas concesiones, la mejor forma de fortalecer La Moneda es reemplazar a los ministros debilitados con ministros nuevos.
  2. Cambio Político. Interior, SEGPRES y SEGGOB son los ministerios que han fallado en entregar estabilidad, gobernabilidad y trascendencia al gobierno. Los errores no forzados del gobierno son producto de la falta de coordinación en La Moneda, entre La Moneda y el Congreso y entre La Moneda y la gente. Estas tareas son responsabilidad directa de Hinzpeter, Larroulet y Von Baer. Su permanencia en el poder inevitablemente implica una alta probabilidad de que se repita.

5. El Resultado

Estos cambios en La Moneda son necesarios para el éxito del gobierno en lo que resta de su periodo, y para las prospectivas electorales de la Alianza en las elecciones de 2012 y 2013. Se necesita una solución estructural a un problema estructural. Retrasar este cambio solo puede agravar las consecuencias del problema (más movilizaciones y un mayor declive en la aprobación presidencial). La Alianza está en una situación privilegiada para ganar elecciones. No usar la oportunidad para reafirmar su condición de favorito frente a la Concertación puede repercutir negativamente en su desempeño electoral en las legislativas y presidenciales de 2013.

La Negociación de RN

No es novedad que RN ha perdido peso político dentro de la Alianza. Basta mirar su desempeño en elecciones legislativas para ver como la UDI se ha impuesto a RN como el partido dominante dentro de la coalición. En un artículo previo mostré como RN fue el partido más grande de la Alianza en las elecciones de 1989, 1993 y 1997, pero que desde 2001 la UDI tomó el control de la coalición.

Por eso no es sorpresa que RN quiera cambiar las reglas del juego. El 11 de Mayo de 2011 los diputados RN Cristián Monckeberg, Pedro Browne, Alberto Cardemil, Germán Becker, Nicolás Monckeberg, Frank Sauerbaum y Leopoldo Pérez tuvieron una reunión en La Moneda buscando el respaldo de Piñera para consolidar ciertas reformas políticas.

Este acercamiento es un momento clave en la batalla por cambiar el sistema electoral. Desde 1989 se han presentado al menos 12 proyectos de reforma electoral, de los cuales todos (salvo uno) han sido rechazados, removidos o archivados. El único que no se ha deshechado es el proyecto en trámite de Pedro Araya (PRI), Gabriel Ascencio (PDC), Pepe Auth (PPD), Jorge Burgos (PDC), Felipe Harboe (PPD), Gustavo Hasbún (UDI), Nicolás Monckeberg (RN), Gustavo Robles (PRSD), Marcelo Schilling (PS) y Guillermo Teillier (PC) (también conocido como el proyecto de Auth) .

Todo esto se da en el contexto de reestructuración de la Alianza. En estas semanas se debate al interior de la coalición el mecanismo por el cual se seleccionará el candidato presidencial de 2013.  El secretario general de RN, Mario Desbordes, anuncio que la próxima semana se firmará un escrito de institucionalización de la Alianza.

Creo que RN debería exegir 2 cosas:

  1. Apoyo de la UDI para cambiar el sistema electoral. Si bien el proyecto de Auth contempla aumentar la cámara en 30 diputados, y el senado en 12, RN busca aumentar la cámara en 8 diputados y el senado en 10. A RN (y la Alianza en general) no le conviene subscribir el proyecto de Auth, pero Auth si estaría a subscribir el proyecto de RN. Según mis cálculos la reforma podría beneficiar a la RN si el aumentó de escaños es más acotado. Por lo que la reforma (de 8 y 10) sólo tendría viabilidad con el apoyo de la UDI.
  2. Primarias semi-abiertas para elegir el candidato presidencial. Los pre-candidatos presidenciales de RN (Hinzpeter, Bulnes y Allamand) tienen mayor probabilidad de ser nominados como candidatos si es por medio de primarias. Todos (tal vez con la excepción de Bulnes) levantan mal aguero en la UDI. Por lo que la única forma que tendrían de obtener la nominación, por sobre candidatos mucho más viables (Lavín, y el pro-UDI Golborne) es por medio de una campaña al interior de la coalición.

2 listas para la Concertación en 2013

En 2008, los cuatro partidos de la Concertación fueron por primera a una elección en listas separadas. Inicialmente la idea, propuesta por el PPD y el PRSD, fue rechazada por el PDC y el PS quienes consideraban que la propuesta podría quebrar definitivamente a la coalición. Pero finalmente accedieron; una lista fue compuesta por el PDC y el PS (Concertación Democrática) y otra lista fue compuesta por el PPD y el PRSD (Concertación Progresista).

Si bien no ayudó mucho (la Concertación perdió 57 comunas y 62 concejales), no fue una mala idea. Si habría habido primarias para alcaldes, se podría haber seleccionado a candidatos mejor posicionados para competir. En concejales, en cambio, la doble lista sí permitió integrar liderazgos locales que de otro modo habrían ido como candidatos independientes o en la lista de Chile Limpio o de Juntos Podemos.

Concejales 2004

Alcaldes 2004

Concejales 2008

Alcaldes 2008

¿Qué pasaría si la Concertación decide dividirse en 2 listas para las elecciones de diputado de 2013?

Primero, una prueba de factibilidad política:

  • El PDC estaría en contra. Actualmente es el partido al cual se le asignan más distritos para competir. Cualquier cambio los perjudicaría.
  • El PS estaría indeciso. Es el tercer partido más grande de la Concertación, lugar disputado con el PPD. Podría elegir cualquier lado dependiendo de las elecciones municipales de 2012.
  • El PRSD y el PPD estarían a favor. Son los partidos que más podrían ganar con la doble lista. Como el partido más pequeño de la coalición, cualquier cambio le vendría bien al PRSD. El PPD, en cambio es el partido más efectivo de la Concertación y tiene un despliegue territorial para posicionar candidatos en al menos 4/7 del país (zona central).

Si la Concertación se dividiera en dos listas, lo más probable es que la PDC competiría con el PS  y el PRSD compitiera con el PPD. Esto significaría que ambas listas podrían nominar hasta 120 candidatos cada una para competir en los 60 distritos que están en juego. El cuadro que esta abajo muestra la distribución de escaños en las últimas tres elecciones.

Si suponemos que el PDC nomina 60 candidatos y el PS nomina 60 candidatos, ambos estarán nominado más candidatos que nunca antes. Si suponemos que el PPD y el PRSD se dividen 75/45, ambos también estarían nominado más candidatos que nunca antes. En la práctica cada uno de los 4 partidos tendría mayor probabilidad de ganar, dado que llevan más candidatos.

Pero esta estrategia tiene un problema central (suponiendo que cada partido logra levantar la cantidad de candidatos que sugiero arriba). Los partidos estarán compitiendo entre sí.  Si suponemos que ±50% de cada distrito vota por la Alianza (sin tomar en cuenta otras listas), los partidos de la Concertación estarán compitiendo por 50% de los votos. Esto es conlleva cierto riesgo, dado que a medida que aumenta la cantidad de listas, disminuye la cantidad de votos promedio por lista. Esto último fortifica a la lista mas fuerte (en este caso la Alianza), posibilitando un doblaje a su favor.

Por eso es difícil prever una división entre las listas. Los partidos de la Concertación compiten por la preferencia del mismo votante, y sin coordinación entre la élites arriesgan mucho. La única forma que dos listas sería funcional para el objetivo, sería pactar por omisión en la mayoría de los distritos, y competir libremente en el resto de los distritos. Aún así, surgen dudas, por ejemplo: ¿en qué distritos coordinar y en qué distritos competir?

En conclusión, 2 listas para la Concertación solo son posibles si los candidatos si se hace un enorme pacto por omisión. Cosa que es prácticamente idéntico a lo que se ha hecho en todas las elecciones desde 1989.

Distribución de Candidaturas dentro de la Alianza y la Concertación

Una breve reflexión en cuanto a la distribución de candidaturas dentro de la Alianza y la Concertación. Abajo hay dos tablas que muestran la relación entre competencia y coordinación dentro de las dos coaliciones más grandes de Chile. De estas tablas saco 2 conclusiones con miras a las elecciones de diputado de 2013:

  • Dentro de la Alianza, la UDI es el partido más competitivo y más exitoso. RN necesita elegir distritos donde cree poder ganar si quiere obtener más diputados.
  • Dentro de la Concertación el PDC es el partido más influyente, pero menos efectivo. El PPD y el PS deben exigir más candidaturas para competir para el bien de la Concertación.

Me explico.

Dado que las distorsiones del sistema electoral obligan a los partidos agruparse en coaliciones, las élites deben negociar la repartición de escaños entre los partidos. En cada coalición el partido más grande obtiene más escaños; en la Concertación es el PDC y en la Alianza es la UDI. La regla de oro es la siguiente: si a un partido se le asignan 30 de 120 escaños para competir y efectivamente gana los 30 escaños el día de la elección (100% efectividad), en la próxima elección se espera que se le entreguen al menos 30 escaños.

Pero hay casos donde el poder de negociación de las élites puede más de lo que es electoralmente justo. Por ejemplo, en 1989-1997 RN fue el partido más grande de su coalición, llevando más candidatos a la elección y eligiendo más de su plantilla que cualquiera de los otros partidos (UDI, Partido del Sur, Unión de Centro Centro). En la última elección que RN fue el partido más grande de la Alianza (1997), logró llevar 52 de los 119 candidatos, es decir 43,6% del total de la lista de la Alianza. De ese 43,6%, RN logró el 44,2%, siendo el partido más efectivo de la coalición en esa elección — al igual que en las tres anteriores. Sin embargo en 2001, la UDI logró llevar más candidatos que RN dando vuelta la tendencia. ¿Por qué, si RN había probado ser un partido más efectivo? Es un caso único, dado que sin haber habido un cambio en el balance de resultados electorales, hubo un cambio en el balance de poder. Desde entonces la UDI ha dominado la toma de decisiones electorales dentro de la coalición — y la Alianza ha logrado crecer a costa de la Concertación.

En la Concertación este cambio de balances no ha ocurrido. Si bien el PDC es el partido más grande de la coalición, su rendimiento electoral es inferior al de otros partidos, como el PS y el PPD. Sin contar el PRSD, el PDC es el partido que menos candidatos logra elegir de su total; es el partido menos efectivo de la Concertación. Para la sobrevivencia de la Concertación, es necesario plantear una nueva estrategia. El golpe que dio la UDI en la Alianza la debe dar el PPD y el PS en la Concertación. La distribución de candidaturas debe estar pensada en función a la coalición como un todo, más que a los partidos como partes.

Lista Candidatos, 2012 y 2013

Estoy compilando una lista de potenciales candidatos para las elecciones municipales de 2012, y las elecciones legislativas y presidenciales de 2013.

La lista de candidatos a Presidente ha sido la más sencilla de compilar. Sabemos por sentido común quiénes son los que quieren ser candidatos (no podemos excluir a Pablo Longueira (UDI) de la lista hasta que se cierren los registros electorales).

La lista de candidatos a Senador es algo más compleja, dado que hay que conjugar estrategias políticas locales con las negociaciones de élites en la misma ecuación (los diputados Felipe Ward (UDI) o Manuel Rojas (UDI) podrían competir por el escaño del ex-RN Carlos Cantero (IND) en la II circunscripción, pero ¿qué pasa si Cantero decide reingresar a la Alianza?). Asimismo, hay que tomar en cuenta jugadas estratégicas a nivel de coaliciones, donde titulares podrían repostularse por otro distrito o enrocar con otro titular (Eduardo Frei (PDC) podría postular a la región de Los Ríos, mientras Camilo Escalona (PS) podría postular a la región de Los Lagos). Finalmente, es importante monitorear las prospectivas electorales de los diputados (los distritos 59 y 60 son del mismo tamaño que sus respectivas circunscripciones, por lo que los diputados tienden desafiar a los senadores titulares).

La lista de candidatos a Diputado es similar a la de senadores. Hasta el momento he usado tres estrategias paralelas para compilar la lista.

(1) Usar nombres de políticos que potencialmente podrían ser premiados por las élites de los partidos para competir por un escaño. Por ejemplo, Rodrigo Álvarez podría ser premiado por la UDI para competir contra Marcela Sabat denuevo en el distrito 21 (donde perdió por menos de 1%), o bien podría intentar recuperar su escaño en el distrito 60 que actualmente es del independiente — con aspiraciones senatoriales — Miodrag Marinovic.

(2) Usar nombres de ex-diputados y ex-candidatos a diputado que tuvieron buena votación en la elección pasada (2009) pero no fueron electos. Por ejemplo, Amelia Herrera (RN) perdió por 16 votos a Arturo Squella en el distrito 13, razón importante para incentivarla a repostular. También hay que tomar en cuenta los independientes y terceros partidos; aunque tengan una opción más difícil, pueden ser determinantes en el resultado final de la elección. Por ejemplo, la candidatura de un independiente fuera de pacto ligado a la centro-derecha podría romper el doblaje de la Alianza en el distrito 23.

(3) Usar nombres de alcaldes, ex-alcaldes o ex-candidatos a alcalde con buena votación. Si bien aún faltan los resultados de las elecciones municipales 2012 de por medio, la lista ya incluye candidatos de las 10 comunas con más votantes inscritos: Virginia Reginato Bozzo (UDI y primera mayoría nacional de votos en 2008) de Viña del Mar, Rodolfo Carter (UDI) de La Florida, Jorge Castro Muñoz (UDI) de Valparaíso, Alberto Undurraga Vicuña (PDC) de Maipú, Francisco De La Maza Chadwick (UDI) de Las Condes , Manuel José Ossandon Irarrázabal (RN) de Puente Alto, Pablo Zalaquett Said (UDI) de Santiago, Marcela Hernando Pérez (IND) de Antofagasta, Patricio Kuhn Artigues (UDI) de Concepción, Pedro Sabat Pietracaprina (RN y padre de la actual titular del distrito 21, Marcela Sabat) de Nuñoa, y Miguel Becker Alvear (RN y hermano de actual titular del distrito 50, Germán Becker) de Temuco.

La lista de candidatos a Alcalde está compuesta con nombres proporcionados de forma anónima por personas cercanas a los candidatos o a los partidos políticos. Y porque es solo un seguimiento a las comunas con más de 50,000 personas inscritas para votar, también se usa información publicada en la prensa.

Para sugerir una posible candidatura, enviar nombre del candidato/a (y por qué crees que es plausible) a: tresquintoschile@gmail.com.