#Colombia. La hora del debate

La semana posterior a la primera vuelta electoral trajo consigo la división de apoyos al interior del Partido Conservador y el ajuste programático de la candidatura opositora, dos hechos que podrían incidir en la intención de voto de los colombianos frente a una carrera presidencial que continúa abierta.

La última encuesta difundida por Polimétrica (realizada para Caracol Radio y Red + Noticias), en alianza con Cifras & Conceptos, mostró un empate técnico entre Juan Manuel Santos (38%) y Óscar Iván Zuluaga, quienes obtienen un 38 %y 37% de la intención de voto, respectivamente.

La encuesta fue realizada los dos días siguientes a la primera vuelta, por lo tanto no alcanzó a medir el impacto que tuvo la decisión de Marta Lucía Ramírez de sumarse a la candidatura de Zuluaga el pasado miércoles. La ex candidata obtuvo 1.995.628 votos, un caudal electoral considerable de sufragios que podría inclinar la balanza a favor del candidato opositor. En tanto, Enrique Peñalosa anunció que dejaba en libertad de acción a sus electores.

Sabiendo que el trasvasije de votos no es automático, Zuluaga decidió acoger el planteamiento de Ramírez frente a los diálogos de paz en La Habana y flexibilizar su postura, que inicialmente contemplaba la suspensión de la mesa de diálogo en caso de ser electo presidente.

La decisión de Zuluaga busca capturar los votos de Ramírez, sin embargo podría generar señales contradictorias para su propio electorado. El rechazo a la política oficialista de dialogar con la guerrilla era precisamente el gran elemento diferenciador de Zuluaga con Juan Manuel Santos. Hoy ambos parecieran confluir en el mismo camino.

En la vereda oficialista, el presidente Santos recibió el apoyo de 40 congresistas conservadores, un hecho que si bien no se traduce directamente en mayor intención de voto ratifica que el actual mandatario cuenta con el piso político suficiente para llevar adelante su programa de gobierno de ser reelecto (ver en Tresquintos: La primera victoria de Santos), una de sus medidas será la ratificación de los acuerdos de paz que pudiesen alcanzarse en Cuba.

Santos reaccionó con dureza ante el cambio de opinión de su adversario sobre la negociación con las FARC y la calificó como “cínica y electorera”. La respuesta oficialista deja en claro una vez más que la búsqueda de la paz continúa siendo el tema más importante en Colombia y que la fórmula para terminar con el conflicto sin dejar impune a la guerrilla se posicionará al tope de la agenda electoral.

Dado el actual escenario político en Colombia, y a 15 días de una nueva elección, se hace imperiosa la necesidad de que ambos candidatos expongan frente a frente sus planteamientos. No es sostenible continuar rehuyendo la confrontación de ideas y propuestas programáticas. Llegó la hora del debate.

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